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Martin Etxea, seis años acogiendo a migrantes activistas en Gallarta

Junto a una amplia red de personas voluntarias, el espacio Martin Etxea de Gallarta acoge y acompaña a defensores de los derechos humanos que han tenido que huir de sus países. En seis años ha acogido a 45 personas de Colombia, Palestina, El Salvador, Sahara, Rif...

Un grupo de migrantes, en Martin Etxea de Gallarta. (MARTIN ETXEA)

Martin Etxea cumple seis años como espacio de acogida y refugio para personas migrantes y defensores de derechos humanos que requieren protección internacional. Con sede en la localidad vizcaina de Gallarta, cuenta con una capacidad de acompañamiento a 21 personas y ahora mismo trabaja por la autonomía personal de las personas llegadas desde Colombia, Guatemala, El Salvador, Sahara, Rif, Atlas, Marruecos y Palestina. Junto con una amplia red de personas voluntarias, acoge, acompaña, denuncia y genera puntos de encuentro entre sus residentes y la sociedad vasca.

Tras el legado de una casa a la Fundación Mundubat, inició el proyecto de acogida en colaboración con la red Ongi Etorri Errefuxiatuak. Primero con una capacidad para 12 personas y después, tras el acuerdo de cesión de un nuevo espacio en el mismo barrio, se ha ampliado a 21 plazas.

Tal y como explican los promotores del proyecto, las personas acogidas, con un periodo medio de estancia de año y medio, reciben un acompañamiento personalizado para la regularización de su situación, formación profesional, atención sanitaria e impulso de la agenda propia de las organizaciones internacionales que las respaldan. En estos seis años, ha acompañado a un total de 45 personas

«No se trata solo de acoger, sino de que las personas cuenten con un respaldo profesionalizado para recuperar la autonomía sobre sus vidas y sus causas», destaca Eneko Gerrikabeitia, parte del equipo de Martin Etxea. Una vez pasado este plazo, continúan con su vida y proyectos de forma autónoma e independiente

UN PUNTO DE ENCUENTRO

El espacio cuenta con convenios con los principales centros de formación profesional del territorio como Peñascal, Otxarki, Oruetagana y Somorrostro, tanto para la formación de las personas acogidas como para el intercambio de experiencias. También forma parte de Vía Campesina para el impulso de proyectos agroecológicos y de soberanía alimentaria en el amplio huerto y gallinero ecológico del que dispone la casa para el autoabastecimiento y para las actividades de voluntariado.

El huerto y gallinero ecológico conforman también un espacio estratégico como punto de encuentro entre las personas acogidas y la amplia red de personas voluntarias. Todos los meses se convoca un auzolan para su mantenimiento e intercambio cultural.

«Queremos ser un lugar de encuentro tanto para la red de voluntarios como para la sociedad de Gallarta, Bizkaia y Euskadi, en general, que creen en otras formas posibles de acoger a las personas migrantes que llegan a nuestras ciudades desde otras partes del mundo y de dar refugio a aquellos que deben poner a salvo sus vidas por los conflictos que sufren en sus países de origen», remarca Gerrikabeitia sobre el proyecto.