09 AVR. 2025 DE REOJO Asomarse al exterior Raimundo FITERO Estaba prohibido en algunos transportes públicos asomarse al exterior. Ahora es imposible. Pero es bueno en términos sociales, y hasta filosóficos, asomarse al exterior, tanto de nosotros mismos, como de nuestro entorno, cuadrilla, equipo de fútbol, partido o religión. Sobre todo, en estos momentos históricos que tantas aportaciones a la estadística procesal y menguante se nos revelan en cada amanecer bursátil, político o militar. Encerrados con un juguete roto poco aliento de futuro se genera. Amnistía Internacional nos recuerda que en el año pasado creció el número de ejecuciones de penas de muerte en el globo, con cifras que desde 2015 no se daban. Si miramos con detenimiento el mapa de este terror institucional, siempre bendecido por togas y rosarios, nos podemos quedar traspuestos. Las religiones son muy flexibles ante estos asuntos políticos en donde la vid se contabiliza de muchas maneras, casi siempre a favor del discurso supremo, del valor extra de lo fundamental, consentido y estipulado más allá de lo razonable. Por eso esas imágenes de Trump y Netanyahu en la Casa Blanca forman parte de la historia de la infamia más impenetrable. Lo que hace el Ejército israelí en Gaza son ejecuciones sumarísimas. No hay guerra, no existe resistencia. Es pura invasión. Y parece ser que con un objetivo tangible en palabras del emperador entiende que la franja de Gaza es un magnífico territorio urbanizable. Reclama gestionarla ya. Y lo dice repetidas veces, por lo que la insistencia se convierte en un manifiesto. Terrorismo inmobiliario.