03 MAI 2025 Tras el triunfo de la ultraderecha, Farage apunta a las generales Las elecciones parciales celebradas en Inglaterra confirmaron el avance de la extrema derecha de Reform UK, de Nigel Farage, que por primera vez gobernará dos ayuntamientos y se prepara ahora para intentar ganar unas elecciones generales. El líder de Reform UK, Nigel Farage, celebra el resultado en Runcorn y Helsby. (Peter Byrne | EUROPA PRESS) GARA LONDRES El partido de extrema derecha Reform UK, liderado por el impulsor del Brexit Nigel Farage, ganó una elección parcial en Inglaterra, afianzándose en el país a expensas del gobernante Partido Laborista y de los conservadores. Según las proyecciones de voto a nivel estatal realizadas por la BBC, obtuvo un 30% de los votos, por un 20% de los laboristas, 17% de los liberaldemócratas y 15% de los conservadores. El partido xenófobo ha logrado este resultado, sobre todo, a costa de los conservadores, pero Farage quiere ahora «plantar sus tanques en los jardines del 'muro rojo'». «Somos ahora el principal partido de la oposición», proclamó exultante. Prometió recortar gasto público en los consistorios que controlará y acabar con las políticas de diversidad e inclusión, además de poner fin al teletrabajo en las instituciones municipales. «Podemos y ganaremos las próximas elecciones generales británicas previstas para 2029», clamó ante una treintena de nuevos concejales de Reform UK en Stafford, asegurando haber «hundido» al Partido Conservador. También se congratuló del «colapso» del voto laborista en el distrito de Runcorn y Helsby, que su partido ganó por seis votos. El primer ministro, Keir Starmer, admitió que la derrota en Runcorn fue «decepcionante», pero añadió que el Gobierno está decidido a ir «más lejos y más rápido» en sus reformas. Este resultado en Runcorn, una circunscripción donde el Partido Laborista había ganado claramente en julio, permite a Reform UK volver a tener cinco diputados en el Parlamento (de un total de 650). Reform UK también obtuvo el control de dos ayuntamientos por primera vez (Greater Lincolnshire y Hull, en el este de Inglaterra) y tomó el control de varios consejos locales. Por su parte, el Partido Laborista ganó tres de los seis puestos de alcalde sometidos a votación. Aunque la participación fue baja (alrededor del 30%) y los cargos votados una pequeña parte, el resultado fue «impresionante» para Reform UK, según el analista Tim Bale de la Universidad Queen Mary de Londres, pero no una sorpresa debido a la impopularidad actual de conservadores y laboristas. En julio, Reform UK ya obtuvo el 14% de los votos, un resultado sin precedentes para un partido de extrema derecha en Gran Bretaña. DESCONFIANZAEl triunfo de Farage se produce ante el desplome de la popularidad de Keir Starmer por la situación económica, el recorte de beneficios sociales y el descontento, tanto hacia el laborismo como hacia la derecha tradicional. La líder conservadora, Kemi Badenoch, que asumió la dirección del partido tras la debacle de las elecciones de julio, también reconoció su «decepción» por el resultado.