04 AOûT 2025 MISTERIOSO ASESINATO EN LA MONTAÑA No es «Fargo», ni falta que hace Gaizka IZAGIRRE HERNANI I nsistir en que “Misterioso asesinato en la montaña” es un guiño a los Coen y una referencia a “Fargo” -algo que el propio director repite en entrevistas- le hace más daño que beneficio. Puede que capte la atención del público, sí, pero también genera unas expectativas difíciles de cumplir. La película no es, ni de lejos, un fracaso, pero compararla con obras maestras no le hace ningún favor. Narra la historia de Michel y Cathy, un matrimonio que lleva una vida monótona en las montañas. Todo cambia cuando un oso irrumpe frente al coche de Michel, provocando un accidente de tráfico que acaba con la vida de dos traficantes de droga y revela un botín de dos millones de euros. La pareja decide encubrir el accidente y quedarse con el dinero. El cineasta Franck Dubosc se lanza a la piscina con una mezcla de comedia negra, thriller rural y drama de pareja en plena montaña, todo ello envuelto en una atmósfera nevada que inevitablemente recuerda a cierta película que no voy a mencionar -guiño, guiño-. Lo cierto es que el cóctel de géneros funciona bastante bien durante buena parte del metraje. La dirección, sin grandes alardes, es más sólida de lo que uno esperaría. El Jura luce espectacular, con paisajes nevados que dan empaque visual, y la banda sonora también acompaña con elegancia ese tono entre absurdo y melancólico que atraviesa toda la historia. Ahora bien, no todo encaja igual de bien en este filme: la última parte del metraje se desinfla y el final, más convencional de lo que el arranque hacía prever, deja cierto sabor a oportunidad perdida. La película parece más interesada en su premisa que en sus consecuencias. Una comedia negra juguetona y con personalidad, que juega a mezclar registros con desparpajo, pero que no termina de redondear todo lo que propone.