10 AOûT 2025 Demanda antitaurina ante Goia, que eterniza el polémico coso de Illunbe La movilización anual antitaurina en Donostia justo antes del arranque festivo ha tenido este año un motivo de denuncia añadido: el proyecto de remodelación de Illunbe para convertirlo en pabellón deportivo sigue manteniendo la opción de que funcione como coso taurino, pese a su declive en Donostia. La cabecera de la movilización antitaurina de ayer en Donostia. (Aitor KARASATORRE | FOKU) Ramón SOLA DONOSTIA Plataforma Gipuzkoa Antitaurina volvió ayer a clamar por la erradicación de las corridas de toros en Donostia una hora antes del cañonazo, y ante el Ayuntamiento que ha dado un paso decisivo para mantenerlas. La próxima conversión de Illunbe en el pabellón deportivo que requiere la ciudad para equipos de elite como Bera Bera o GBC parecía destinada a ser la estocada final para las corridas, pero el proyecto del Ayuntamiento de Eneko Goia ha decidido mantener el coso taurino como opción. La configuración final del proyecto filtrada recientemente incluye esta fórmula bajo un radical cambio de apariencia física extrema. Por resumirlo gráficamente, si hasta ahora Illunbe era una plaza de toros convertible en pabellón deportivo, en lo sucesivo será un pabellón convertible en coso taurino. Con todo, mantener la posibilidad de darle forma circular, disponer de corrales y todo lo demás necesario para una corrida de toros impacta obviamente en el presupuesto, que se ha disparado hasta los 60 millones de euros según las previsiones. La obra será sufragada por el Gobierno de Lakua (Imanol Pradales se comprometió a ello en la campaña) junto al Ayuntamiento donostiarra y la Diputación guipuzcoana. «CONTRARIO A LA VOLUNTAD CIUDADANA» La manifestación incidió en que «destinar fondos públicos a la adecuación de un recinto para corridas de toros es una decisión contraria a la voluntad mayoritaria de la ciudadanía». Recordaron que en este momento ya solo se programan tres corridas en Aste Nagusia, por el imparable descenso de público, mientras que al inicio de Illunbe, en 1998, ocupaban todos los días. Cuando se reiniciaron en 2016, con presencia de Juan Carlos de Borbón (tras el parón de la legislatura de EH Bildu), eran ya solo cuatro por año. «Es momento de que las instituciones escuchen a la sociedad y pongan fin a los espectáculos que implican sufrimiento animal», afirmó Pilar Otegui, portavoz de la Plataforma Gipuzkoa Antitaurina. «Exigimos que el nuevo Illunbe esté libre de violencia y se destine exclusivamente a actividades culturales, deportivas y comunitarias», remarcó. En una entrevista a “El Diario Vasco” publicada este viernes, los empresarios taurinos que gestionan esta feria aseguraban que «está muy claro por parte del Ayuntamiento, que así lo ha manifestado, y por la nuestra: toros va a haber» en Donostia. Aseguraban incluso que «la ley obliga a las autoridades a proteger la tauromaquia, y si quisieran quitar la plaza de toros tendrían que proveer otra para que la afición no se viera privada del espectáculo». Frente a esta declaración, lo cierto es que en ciudades como Cádiz, Ourense, Girona o Las Palmas no hay plazas de toros. En Gasteiz se dejaron de hacer corridas hace unos años sin polémica alguna. En Lizarra el coso fue reconvertido en un «pipican». 60 millones El presupuesto previsto para la remodelación de Illunbe se ha visto muy elevado en el último cálculo. Terminará superando al del Navarra Arena de Iruñea, levantado desde cero y que costó 55. 2030 La reconversión de la instalación tendrá que acabar para el Mundial de Fútbol de 2030 . Los gestores de la plaza asumen que la feria quizás no pueda llevarse a cabo en alguna edición debido a las obras.