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La (r)evolución de Lisci crea ilusión y sacude al equipo

Osasuna (-)

 

Los paralelismos Arrasate-Lisci son enormes. Ambos llegaron a Iruñea con apenas 39 años, tras hacerlo bien en Segunda y con un breve paso previo por Primera. También coinciden en apuestas por un fútbol rápido y vertical. Pero Lisci parece una versión muy evolucionada, y compleja, respecto a Arrasate; pueden comprobarlo en los vídeos de Youtube en que ambos explican tácticas de salida de balón y presión.

Tras el continuismo conservadurista de Vicente Moreno, que hizo una gran cosecha de puntos pero no catalizó emociones, Lisci está reescribiendo a la carrera un libro de estilo con siete años de vigencia, desde la temporada del ascenso con Arrasate a la pasada rozando Europa.

Dos declaraciones que lo prueban. La primera, de Rubén García, que en un alarde de sinceridad poco habitual admitió en “Diario de Navarra” que el romano «ha venido con el cuchillo entre los dientes» y «nos está costando un poco adaptarnos». La segunda, del propio Alessio, que apuntó en una entrevista radiofónica que estaba exigiendo un gran esfuerzo «cognitivo» a sus jugadores en lo táctico porque no los ve tan capaces de ganar duelos en Primera como al Mirandés que entrenó el año pasado en Segunda.

Así las cosas, todo apunta a que habrá que tener paciencia hasta que lleguen los necesarios automatismos. Con todo, en la pretemporada ha habido una mejora muy llamativa desde la derrota ante el Huesca hasta el buen partido en Friburgo. Y la afición se ha mostrado muy ilusionada con la apuesta, con movilización potente en los amistosos de Tafalla o Irun.

En el mercado, con su sentido común de costumbre, Braulio Vázquez se ha limitado a cambiar las piezas perdidas: la marcha de Areso al Athletic ha sido paliada con Rosier y el adiós a Bryan Zaragoza da paso al hola de Víctor Muñoz. Aparentemente hay dos nuevos “fichajes” en la plantilla: Moi Gómez y Raúl García de Haro están finos.

Que Lisci llega a moverlo todo lo atestigua el caso de Asier Osambela. Subió al primer equipo para suplir a Pablo Ibáñez en el centro del campo o incluso la media punta, donde actuaba en el Promesas, pero el técnico vio claro que es central. Y está cumpliendo.