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Las falsedades son parte de las acciones de guerra de EEUU contra Venezuela

Leavitt, portavoz de la Casa Blanca. (Anna MONEYMAKER | AFP)

Un ataque de EEUU, otro más, a otra pequeña embarcación frente a las costas de Venezuela ha dejado al menos cinco muertos, que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, identificó como miembros de la «banda terrorista Tren de Aragua». Buques de guerra con miles de infantes de Marina y un submarino de propulsión nuclear patrullan las aguas cercanas del Caribe, aviones F-35 intensifican sus operaciones, y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro advierte de una guerra «sin una declaración de guerra» para un cambio de régimen.

EEUU dice estar al mando y proyecta a Venezuela como «un gigante del narcotráfico». La Doctrina Monroe de 1823 respalda su papel intervencionista y dominante en la región. Venezuela, con los mayores yacimientos petrolíferos del mundo, tiene su atractivo, es víctima propiciatoria.

VERDADES INCÓMODAS

Sin embargo, las falsedades son evidentes: la mayor parte de la cocaína y la metanfetamina que se consume en EEUU y Europa fluye por la costa del Pacífico y atraviesa Centroamérica. Solo el 5% de la cocaína exportada pasa por Venezuela, principalmente desde Colombia. Los principales países productores y traficantes son Colombia, Perú y Ecuador, que han sido aliados de EEUU en algún momento.

EEUU, y no Venezuela, domina el sistema actual del narcotráfico. Los estadounidenses son, por mucho, los mayores consumidores de drogas ilegales del mundo. La mayor parte de las ganancias del narcotráfico en el hemisferio occidental se quedan en EEUU, el poder de fuego de los cárteles de la droga mexicanos y centroamericanos se basa en armas importadas de EEUU bajo la lupa de las autoridades estadounidenses.

La pregunta cae por su propio peso: ¿Por qué EEUU arma a la misma gente contra la que dice estar combatiendo?

La etiqueta de «narcoterrorismo» oculta la realidad del imperialismo en acción y, esta vez, la creciente participación de China en la economía de la región. El imperialismo de EEUU se basa en las falsedades y la simulación para convertir la codicia en un arma.