12 OCT. 2025 Lecornu pide cuentas y un Gobierno «no encarcelado por los partidos» El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reconoce el «ridículo estancamiento» político que está viviendo el Estado y apostó por aprobar los presupuestos antes de final de año. Defiende formar un Gobierno «libre», que «no esté encarcelado por partidos». No obstante, sin claros movimientos, difícilmente evitará la moción de censura. Sébastien Lecornu durante su visita a una comisaría de L'Hayles-Roses. (Martiln LELIEVRE | AFP) GARA PARÍS {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} El nuevo y anterior primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reconoció ayer el «ridículo estancamiento» en el que se encuentra la política francesa y defendió su «misión» de aprobar unos nuevos presupuestos públicos antes del 31 de diciembre. «Creo que lo ridículo es el estancamiento en el que se encuentra toda la escena política desde hace varios días», afirmó Lecornu durante una visita a una comisaría de L'Hay-les-Roses en el que supone su primer acto público en esta segunda etapa como primer ministro, iniciada el viernes por la noche cuando el presidente, Emmanuel Macron, le designara de nuevo para ocupar ese cargo, del que había dimitido a principios de esta semana, menos de un mes después de tomar el relevo de François Bayrou, quien a su vez había renunciado tras perder una moción de confianza. «A principios de semana lo tuve claro: mi misión estaba cumplida», reiteró Lecornu, quien insistió en que «no había muchos candidatos» para asumir el cargo. «ASUNTOS URGENTES» Y SIN AGENDA El jefe del Gobierno francés planteó la «urgencia» de aprobar unos presupuestos, y citó también asuntos como la situación política en Kanaky (Nueva Caledonia), más allá de otros retos. «Para ser completamente transparente, (...) no tengo ninguna agenda -confesó el fiel macronista-. Mi única ambición es salir de este momento, que es objetivamente muy difícil para todos». En cuanto a las perspectivas de sumar apoyos parlamentarios a sus iniciativas además del partido centrista Renaissance de Macron, Lecornu planteó que trabajará para lograr los respaldos necesarios. «O las fuerzas políticas me ayudan y trabajamos juntos para lograrlo, o no lo hacen. Así es como garantizaremos que haya un presupuesto para la seguridad social para el 31 de diciembre», apuntó. Mirando a otras fuerzas parlamentarias, también se refirió a la necesidad de mejorar la «seguridad cotidiana» y «el rechazo a esta violencia que crece en la sociedad» como punto que «puede generar un amplio consenso dentro de la clase política». POCO PROBABLE PARTICIPACIÓN DE OTROS PARTIDOS El partido conservador Les Républicains, considerado el más cercano a Macron en estos momentos, descartó ayer mismo participar en este segundo Ejecutivo de Sébastien Lecornu; no obstante, reiteró su respaldo al mandatario para «no ser artífices del caos». Más lejana aún parece la posibilidad de que el PS y el PCF respalden al nuevo Gobierno. Ciertamente, el PS, fuerza fundamental para evitar que el Ejecutivo de Lecornu caiga en una moción de censura en la Asamblea Nacional francesa, ha exigido la suspensión «inmediata y completa» de la reforma que retrasó la edad de jubilación para no apoyar una moción que sí respalda el resto de la izquierda y la ultraderecha de Marine Le Pen. Contrariamente al PS, LR y Horizontes exigen que esa reforma se mantenga, pues la consideran fundamental para el saneamiento de las ya deterioradas finanzas públicas francesas. En ese sentido, Lecornu hizo un guiño a la izquierda planteando la posibilidad de modificar la reforma de pensiones. «Todos los debates son posibles, siempre que se mantengan en un marco realista, también en cuestiones presupuestarias», indicó. En cualquier caso, abogó por un Gobierno «libre», que «no [esté] encarcelado por partidos». ÚNICA AMBICIÓNTras referirse a la «urgencia» de ciertos asuntos, Lecornu dijo ser transparente y aseguró que no tiene ninguna agenda: «Mi única ambición es salir de este momento, que es objetivamente muy difícil para todos». Sin embargo, la posibilidad de una moción de censura no parece lejana.