31 OCT. 2025 Cumbre Xi-Trump: anuncian acuerdos, y nuevas pruebas de armas nucleares La reunión Trump-Xi celebrada ayer en Corea del Sur concitó la atención global, dado que un choque entre ambos tendría consecuencias mundiales desastrosas. Xi afirmó que se logró un «consenso» en temas comerciales, y Trump que la disputa por las tierras raras estaba «resuelta», mientras ordenaba al Pentágono iniciar pruebas nucleares. Donald Trump y Xi Jinping salen de su reunion en la base de la Fuerza Aérea Gimhae, en Busan (Corea del Sur). (DPA vía EUROPA PRESS) GARA SEÚL {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} El presidente de EEUU Donald Trump, terminó su gira por Asia en fanfarria, celebrando con pompa promesas de inversiones gigantescas en EEUU por parte de Malasia y Japón, que se ajustan a sus deseos de América First. Pero China, con su presidente Xi Jinping a la cabeza, era un hueso duro de roer, con el que las amenazas no funcionan, que responde a las sanciones unilaterales. El mundo estaba expectante. Trump y Xi se conocen bien, se reunieron cinco veces durante el primer mandato del republicano, pero llevaban seis años sin reunirse, su último encuentro fue en 2019. Con la expansión imparable de la economía china, la rivalidad entre las dos superpotencias no ha hecho más que intensificarse, sobre todo desde que Trump regresó al poder en enero y lanzó su ofensiva proteccionista. El mundo y los mercados miraban con atención y ansiedad las noticias de la cumbre que los dos mandatarios celebraron ayer en Corea del Sur. Trump, muy en su estilo de monopolizar la conversación, minutos antes de la reunión lanzó un mensaje preocupante: EEUU comenzaba los ensayos de nuevas armas nucleares «de manera inmediata», algo que podía eclipsar todo los resultados posteriores. Sin embargo, las noticias que llegaron tras la cumbre hablaban de un entente en temas de comercio. De una tregua, a falta de acuerdo a largo plazo, que era eminentemente táctica. «CONSENSO» EN TEMAS COMERCIALES EEUU se comprometió a reducir los aranceles un 10%. A cambio, el gigante asiático suspenderá las restricciones a las tierras raras anunciadas en octubre. Ambos mandatarios rebajaron así las tensiones, pero los mercados tampoco se pusieron a bailar de optimismo, ni el yuan ni el dólar notaron subidas significativas. Según auguró el presidente estadounidense en su red social, ambas potencias habrían llegado a pactos sobre soja y fentanilo tras un encuentro que calificó como «increíble». Los aranceles eran el punto central de esta reunión y, con esa reducción, ambos países pueden cantar victoria: EEUU se compromete a bajar los aranceles de fentanilo del 20% al 10%, en reconocimiento a la cooperación de Pekín en la lucha contra la epidemia de fentanilo; y los restantes, del 57% al 47%. China, por su parte, pausará durante un año la aplicación de las medidas de control a la exportación de tierras raras y otros materiales estratégicos, adoptadas el pasado 9 de octubre. Se trata de un grupo de minerales clave en diversas industrias, cuya producción y procesamiento el gigante asiático controla a nivel mundial. Asimismo, según indicó Trump, ambos hablaron sobre la venta de chips de Nvidia a China, sin concretar un acuerdo al respecto. A su vez, celebró que Pekín vaya a comprar «enormes cantidades» de soja y otros productos agrícolas estadounidenses «a partir de ahora». El líder chino, por su parte, afirmó que se alcanzó un «consenso» en temas comerciales, y que ambas partes deberían finalizar cuanto antes el trabajo de seguimiento, mantener e implementar el consenso y ofrecer resultados tangibles para tranquilizar a la población respecto a las economías de China, EEUU y el resto del mundo. Mientras tanto, en el mundo aumentaban las voces y las preocupaciones por la orden del presidente estadounidense al Pentágono de iniciar pruebas de armas nucleares. LOS ANALISTAS, ESCÉPTICOS Aunque hay avances en ciertas cuestiones acordadas por ambas partes, los analistas de mercado internacionales coincidían en señalar que hasta que no se consiga un acuerdo real entre las dos partes, seguirá habiendo muchos signos de interrogación. La reunión tuvo una óptica correcta, educada, pero lo que los mercados no esconden es que lo que realmente querían era una declaración conjunta -algo concreto para convertir el optimismo en convicción-. La cumbre de Corea del Sur pareció ser un primer intento de restablecer la narrativa entre EEUU y China volviendo a utilizar canales comerciales selectivos para restaurar la confianza. Los mercados estaban muy esperanzados al entrar. La renta variable cotizó al alza al inicio, pero la falta de detalles la volvió a decepcionar. Y es que ven esto como una tregua táctica, lo que significa que las perspectivas a medio plazo podrían seguir siendo volátiles. Los mercados estarían adoptando un enfoque clásico de «compra el rumor, vende el hecho» tras los titulares Trump-Xi, ya que todas las medidas anunciadas parecen más aperitivos diplomáticos que el plato principal». La falta de avances en cuestiones fundamentales como los chips, Taiwán y las tierras raras dejó a los inversores poco convencidos de que esto marque un verdadero punto de inflexión. La cumbre contribuyó a rebajar las tensiones comerciales, sí, y se puede confiar en al menos seis meses de relativa, si no perfecta, calma en las relaciones comerciales bilaterales. La esperanza es esa: que la tregua dure y no se vea una nueva escalada de las tensiones EEUU-China, que haya certezas para hacer planes a largo plazo y que los aranceles dejen de ser un motor de volatilidad. ENTENTETregua táctica en Busan. Trump reduce un 10% los aranceles a China y Xi suspende las restricciones a las tierras raras. La venta de chips de Nvidia a China, aún sin acuerdo al respecto. Se anuncia que Pekín comprará «enormes cantidades» de soja tras una reunión calificada como «increíble» por el presidente de EEUU. CONTRASTEEl optimismo en Busan choca con la reciente retórica agresiva sobre comercio, que amenazaba con un choque económico, con consecuencias mundiales desastrosas. Las acciones chinas retrocedieron y el yuan cayó después de que la reunión entre Trump y Xi terminara con pocas sorpresas positiva para los inversores.