03 NOV. 2025 GENOCIDIO EN GAZA Muere otro preso palestino mientras Netanyahu lamenta la «propaganda» La muerte de otro preso en una cárcel israelí eleva a 81 el número de cautivos palestinos fallecidos desde octubre de 2023, cuando las palizas y torturas se agravaron en las prisiones de Israel. Coincidió con la crítica de Benjamin Netanyahu a la filtración del vídeo de una violación a un preso, que calificó como «el mayor ataque propagandístico a Israel desde su creación». Miembros de Hamas y de la Cruz Roja buscan cuerpos de israelíes en Gaza. (Omar AL QATAA | AFP) GARA RAMALAH {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La Sociedad de Presos Palestinos y la Comisión de Asuntos de los Detenidos y Exdetenidos confirmaron la muerte en prisión de Muhammad Ghawadra, de 63 años, quien falleció tras pasar más de un año en la cárcel de Ganot (en el desierto del Neguev). No detallaron cuándo y cómo murió el preso, circunstancias de las que Israel no siempre informa. Ghawadra fue detenido el 6 de agosto de 2024 y era el padre de Sami Ghawadra, preso bajo detención administrativa (de forma indefinida sin cargos ni juicio) y de Shadi Ghawadra, condenado a cadena perpetua y deportado a Egipto como parte del intercambio de prisioneros llevado a cabo en el alto el fuego del pasado febrero. Proceden de la gobernación de Jenin, foco de la resistencia palestina en el norte de Cisjordania. Ya son al menos 81 los palestinos que han muerto en las cárceles israelíes, donde las palizas, las torturas y hasta la privación de alimento, sueño o recursos para la higiene personal se ha generalizado desde octubre de 2023. «Esto es el resultado de la negligencia médica, la tortura y el tratamiento brutal practicado por la Administración de Prisiones como parte de la política sistemática dirigida a romper su voluntad y resiliencia», denunció Hamas. «Este periodo en la historia del movimiento de prisioneros es el más sangriento desde 1967. El número de muertos identificados alcanza ya los 318 (desde entonces)», señalaron la Sociedad de Prisioneros y la Comisión de Asuntos de los Detenidos. Israel mantiene en su poder los cadáveres de 89 presos palestinos fallecidos durante su paso por prisión. Los liberados en los canjes acordados durante las treguas en Gaza han relatado en primera personas las torturas sufridas, de las que aún presentan secuelas. El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Givr, se jacta habitualmente de este maltrato y reclama añadir la pena de muerte. De hecho, el escándalo en la política israelí suelen causarlo más las acusaciones a los torturadores que la propia tortura. «EL MAYOR ATAQUE DE PROPAGANDA DE LA HISTORIA» Precisamente, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, calificó ayer la filtración del vídeo que muestra abusos a un detenido palestino en la prisión de Sde Teiman como «el ataque propagandístico más severo contra Israel desde su fundación. No recuerdo uno tan específico», y lamentó que «causó un enorme daño a la imagen del Estado de Israel». Netanyahu exigió «una investigación independiente e imparcial» de la filtración, no de las torturas. El vídeo filtrado en julio de 2024 muestra a reservistas apartando a un preso y rodeándolo con escudos antidisturbios para impedir la visibilidad mientras es sodomizado con un objeto punzante. El preso «llegó al hospital con una condición potencialmente mortal y con lesiones en la parte superior del cuerpo y una lesión grave en el recto», reveló entonces la ONG israelí Médicos por los Derechos Humanos. El miércoles, el Ejército anunció una investigación penal sobre la filtración del vídeo y al día siguiente el ministro de Defensa, Israel Katz, anunció que la fiscal militar del Ejército, Tomer-Yerushalmi, que había sido suspendida, no regresaría a su puesto «dada la gravedad de las acusaciones en su contra». «Me aseguraré de que se haga justicia con todos los que participaron en la difamación de sangre contra los soldados de las Fuerzas de Defensa en el caso Sde Teiman», advirtió. Tomer-Yerushalmi fue forzada a dimitir el viernes y reconoció haber sido la responsable de la filtración del vídeo en cuestión. Ayer su familia denunció su desaparición y durante unas horas se llegó a sospechar de un posible «suicidio», hasta que la Policía anunció haberla encontrado «sana y salva». Los reservistas acusados de la violación, enmascarados, proclamaron ayer su inocencia y se quejaron de que «en lugar de un abrazo, recibimos acusaciones». TRES MUERTOSEl Ejército de Israel recibió ayer los cuerpos de tres presuntos prisioneros entregados por la resistencia palestina. A su vez, mató a otras tres personas en la Franja de Gaza.