07 NOV. 2025 Decaen dos parques eólicos de una empresa belga en los montes Buruntza y Argalario Dos de los proyectos presentados por Aspiravi y su filial vasca Mendiko Haizie han terminado en el fondo de un cajón por diferentes motivos. El primero contemplaba tres molinos en una cima entre Andoain, Urnieta y Lasarte-Oria, y el segundo quería levantar cinco molinos en terrenos de Barakaldo y Trapagaran. Parque eólico ubicado en Bizkaia, concretamente en la zona del monte Oiz. (Jon HERNÁEZ | FOKU) Imanol INTZIARTE DONOSTIA {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La empresa Mendiko Haizie ha decidido renunciar a la construcción de un parque eólico en el monte Buruntza, ubicado entre las localidades guipuzcoanas de Andoain, Urnieta y Lasarte-Oria. El proyecto preveía que se erigieran tres aerogeneradores, para una potencia bruta de 15 megavatios. Según publicó GARA el pasado diciembre, Mendiko Haizie es una firma constituida en junio de 2023 en Bilbo, con un capital de 3.000 euros y cuyo objeto social es la «planificación, diseño, comercialización, administración, desarrollo, construcción y operación de instalaciones y plantas de producción de energía eléctrica a partir de recursos naturales». Tiene su sede en la calle Colón de Larreategui. Según se puede leer en el Boletín Oficial del Registro Mercantil del 25 de julio de 2023, Mendiko Haizie cuenta como «socio único» a Erasp Spain, que a su vez es filial del grupo belga Aspiravi. Este conglomerado estaba también tras el proyecto eólico Iparaixe II, en los municipios vizcainos de Barakaldo y Trapagaran, cuya evaluación de impacto ambiental (EIA) también está «archivada», lo que supone la suspensión o renuncia de la iniciativa. Iparaixe II constaba de cinco molinos ubicados en el monte Argalario. El archivo de este proyecto ha llegado medio año después de que la Diputación de Bizkaia emitiese un informe desfavorable, al considerar que dicho parque generaría un «impacto ambiental crítico» y resultaría incompatible con la preservación de la biodiversidad del área, en referencia concreta al alimoche, un ave rapaz que no llega al centenar de ejemplares en el territorio. En el caso del monte Buruntza, un factor decisivo ha sido la presencia de dos canteras, una en la cara que da a Andoain y otra en la cara que da a Urnieta. La empresa Sociedad Financiera y Minera, ligada a Cementos Rezola (Heidelberg Materials) y que posee la cantera que mira a Andoain, presentó una reclamación ante la cercanía de los molinos respecto a su explotación. El Gobierno de Lakua apuntó que «debe establecerse una distancia de seguridad mínima» igual a una vez y media la altura de los aerogeneradores. Teniendo en cuenta que cada molino tenía una altura de 190 metros, la distancia debía ser de un mínimo de 285 metros. El permiso para la explotación de la cantera está vigente hasta 2039, y contempla una ampliación de casi otras tres hectáreas. Con el ritmo actual, se calcula que la vida de la explotación se podría prolongar hasta 2053, por lo que la empresa «solicitará, en el momento legalmente establecido, la correspondiente prórroga». EDAD DE HIERRODesplazar los molinos previstos en lo alto del monte Buruntza para alejarlos de la cantera supondría colocarlos en las cercanías de los restos del poblado fortificado de la Edad del Hierro que se alzó en un farallón rocoso y que en su día fue declarado como Bien Cultural, con la categoría de Conjunto Monumental.