08 NOV. 2025 FITO CABRALES PUBLICA NUEVO DISCO Entrevue FITO CABRALES Músico y compositor de Fito & Fitipaldis «Son más de 90 familias que dependen de la gira, y eso te pone» Tras cuatro años sin publicar nada, Fito Cabrales vuelve a la senda de la música con “El monte de los aullidos”, su noveno disco con los Fitipaldis. Trabajo producido junto a Carlos Raya, productor con el que trabaja desde el álbum “Por la boca vive el pez” que vió la luz allá por 2006. Nos hemos juntado en el Palacio Euskalduna, mes y medio antes de la gira. (Aritz LOIOLA | FOKU) Iker GURRUTXAGA BILBO {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La cita era dentro del marco del BIME, congreso musical de carácter internacional que tiene su espacio en el Palacio Euskalduna cada octubre. Tras los saludos de rigor, comentamos cómo hace cuatro años nos mencionó que su hijo, Guille, andaba «haciendo el hostia» con la música y que semanas antes tuvimos la oportunidad de entrevistarlo a raíz de la publicación de su primer disco con Marmitako Trap Banda. «¡Joder, eso es muy bonito! Lloremos juntos», fue la reacción del músico bilbaino. Comencemos. Lo primero, agradecerle por la cita. Joder, estaría bueno, madre mía. ¿Charlar? Yo soy un charlatán. ¿Cómo ha sido el proceso de creación del disco? Yo soy el mismo, y los músicos también, y Carlos [Raya] también. Los procesos son más o menos, suelen ser iguales. Mi vida consiste en tocar, no olvidar que tocar la guitarra, hacer música, es divertido. Mi vida consiste en escribir, no olvidar que escribir es decir muchas tonterías. Y en eso andamos. Y de vez en cuando, tocando esas tonterías y escribiendo esas chorradas, pues de repente dices, ‘‘hostia, si pudiera trabajar en este texto, en esta canción…’’. Y entonces te empeñas en sacar esas ideas, poco a poco, sin prisa desde luego. Una hora, y otra hora, y otra hora, y otro día, y un año, y dos años, y vas juntando un material que en primer lugar crees que eres tú. Y me explico, porque no concibo ya que la obra no defina al autor. ¿Sabes? Eso es algo a lo mejor también de viejo. Oye, ¿qué me sucede? Porque me refiero que yo hago rock and roll, es divertido. Pero no tengo 20 años. O sea, yo cuando tenía 25 años, o 22 con Platero, e incluso antes con 16, simplemente me bastaba con salir el fin de semana a tocar: juerga, rock and roll, conocer gente, y ya está. El lunes al bar, a currar, a lo que sea. Y eso ya no me vale. Tengo 59 años, necesito algo más que eso. Quiero saber por qué hago música. Y esa es la diferencia. Bueno, es mi diferencia. Cada uno tendrá sus propias herramientas para mirar dentro de su cabeza. Espero que todo el mundo tenga herramientas para mirar dentro de su cabeza. Pero a mí me sucede eso. El rock and roll es muy divertido, claro que sí, ya lo sé. Pero yo no tengo una banda de fin de semana, ¿sabes? Es mi vida lo que está ahí. Y necesito la recompensa, no solo la del concierto, necesito la recompensa de escribir una canción. Y entonces, ese es el proceso, el escribir una canción con un sentido. Tiene que tener sentido para mí. Así uno puede entender mejor el mensaje de la canción «Los cuervos se lo pasan bien». Inventarse una vida, sentirse extraño, habla de esas cosas. ¿Estaba triste cuando escribió esa canción? Es verdad que los textos son tristes, pero no son dramáticos. Son tristes, que también es un color bonito a veces. No hablamos de drama, sobre todo porque hago rock. Porque yo no escribo para que me reciten. Me parece una canción divertida por el ritmo, por la forma en la que la canto, porque las guitarras son súper divertidas, por la sonoridad. Con lo cual, el texto acompaña. Es algo que se canta, que yo lo siento, que me gusta. Pero no lo siento como un drama. En la canción que da nombre al disco, «El monte de los aullidos», la guitarra denota una notoria melancolía. ¿Habla de un dolor personal? La carga a la espalda. ¿Es de guardarse las cosas? Yo creo que todos somos así un poco. Todos tenemos algo que no aflora, que no funciona. No conozco a nadie así, quizás Buda, pero algo que fluye todo el rato… no. La vida consiste en ir saliendo de los atolladeros. No te lo van a poner fácil. Eso está claro. No fluye como el río. Eso para hacer terapia está bien, pero hay que ir saliendo de atolladeros. En “El monte de los aullidos”, como refleja el título, es que estoy aullando. En la letra de «Volverá el espanto» menciona que solo quiere descansar, que está cansado de dar vueltas. Pero, de repente, lanza una gira terrible. Están en contraste las dos ideas. Bueno, ya sabes tú que la recompensa de nosotros que grabamos discos es el directo. Yo hace ya años que aprendí a disfrutar de los discos. Ahora me gusta mucho grabar discos. Con Carlos empecé a grabar todos los discos en directo. Que no es que sea mejor ni peor, pero es más divertido. O sea, no grabamos por partes, estamos todos ahí en la sala. Y hay muchas formas de grabar y todas son buenas. Pero es verdad que yo aprendí con Carlos que así es más divertido. Y, por otro lado, todos pensamos que la recompensa siempre es tocar en directo. O sea, cuando tenemos una gira es como ‘‘el trabajo ya está hecho’’. Hemos compuesto las canciones, las hemos afinado primero con Carlos, luego con Javi, hemos ido al estudio a intentarles sacar punta, hemos hecho maquetas, hemos escuchado la maqueta, hemos dicho ‘‘joder, sería mejor por aquí, no sé qué’’. Y de repente nos hemos ido al estudio, hemos vuelto a afinar las canciones, luego he tenido que mezclar, masterizar, pensar que todo está bien. Hemos tenido que hacer portadas, videoclips, una sesión en Estudio 1 increíble que hicimos en directo con público… Y hemos tenido que hacer entrevistas, programas de televisión, de radio. Y de repente tenemos un año de conciertos. Dios, es que ahí está la recompensa, joder. El trabajo es el otro, ¿no? Es que aunque la gente piensa que es cansado, que claro que es cansado, joder, más cansado es ir a la fundición a trabajar el hierro. Lo nuestro solo requiere viajar y cantar. Cuidarte de tener voz y buenos alimentos. La gira es potente, muchísimas entradas vendidas. Antes del comienzo de una gira, ¿había vendido tanto antes? Yo creo que no, no lo sé, pero juraría que no. Mucha gente está diciendo, que muchos tickets, mucho dinero generado… pero Guille, su hijo, me dijo que son 92 las personas que van a ir con ustedes a trabajar en la gira. La gente ya sabe que las producciones son grandes. Cuando hacemos giras, yo intento salir de casa para hacerlo bien. Son más de 90 familias que dependen de la gira, y eso te pone mucho. Porque además como muchísima gente se comparte, llevamos muchas giras hechas y te están esperando. Aunque haya mucha gente, somos una familia. Viene el cocinero para ellos, por ejemplo, y es que nos volvemos a reunir y es un ambientazo increíble. Cuando acaba la gira, hay como una especie de bajón, porque has estado conviviendo mucho tiempo en un momento muy importante y sabes que hasta la siguiente gira no te ves, porque cada uno se va luego a su casa o a otra gira. Claro, los que vienen a trabajar conmigo no son exclusivos. Luego tienen su siguiente banda o su siguiente gira. Pero sí, es verdad que hay como una comunidad que merece mucho la pena. La gira comienza en Santander, pasa por Iruñea y llega al BEC para seguir girando y terminar de nuevo en Barakaldo. ¿Prefiere empezar cerca y terminar fuera o al revés? Pues prefiero que ruede un poco la gira, porque por muchos ensayos que hagas, que llevamos no sé cuántos ensayos ya, la realidad es que luego tienes que saber tocar las canciones. Está claro que siempre va a sonar bien, pero el funcionamiento de la logística de la gira, de todo, sin pensar que ya funciona todo, que es como tu rutina, eso solo hay una forma de ir mejorando; que es haciendo, como cualquier cosa. Entonces, respondiendo a la pregunta tuya, me gusta no hacer demasiado pronto las fechas que son muy claves, entre ellas Bilbao, claro. Porque si tienes cinco conciertos a la espalda, ya te da una tranquilidad, porque por mucho que ensayemos nosotros, la banda, no es lo mismo que el escenario, la gente delante tuya, ¿sabes? Y el mismo concierto, la misma gira, te va guiando. Hay cosas que a lo mejor cambian. Imagínate, ahora yo tengo un setlist que es el que ensayamos y que creemos que va a funcionar. Pero hasta que no lo toquemos, no estamos seguros al 100% de si esa canción realmente está bien en ese momento. Si habría que adelantarla, o habría que atrasarla, o habría que quitarla y poner otra. Y eso es la vida, la vida fluye y tú con ella. Habla sobre el éxito en el tema «Marea imparable». ¿Qué es el éxito para usted? El éxito es una palabra galáctica. Porque es enorme. Para cada persona puede significar algo. El éxito para alguien que no puede andar y de repente anda. Para alguien que tiene una enfermedad y la supera. Para alguien que está sin trabajo y lo consigue. Para alguien que no podía tener un hijo y lo tiene. El éxito... Vaya palabra. Para mí, en lo musical, es la atención, la respuesta de la gente. Yo cada vez que digo que voy a grabar un disco la gente me presta atención. O sea, hay una reacción, hay un interés. Hay interés por lo que yo vaya a mostrar. Eso no es ninguna tontería. No es ninguna tontería. Y yo lo veo así. Para mí eso es éxito. Luego, en la gira se puede medir cuánta gente ha ido a ver, cuántos conciertos has hecho, cuántos discos has vendido... Eso sí. Pero eso yo lo entiendo de otra forma ya. Porque eso ya es la industria, eso es otra cosa. Pero para mí el éxito es que yo hago un disco y se lía una de la hostia. Y yo de repente digo que quiero explicar el disco y que quiero hacer una representación, hablar contigo y con los medios y hay una reacción. Eso es éxito. Que tú pintas un cuadro y la gente lo quiera ver. Es algo así. Pues a disfrutar de la gira. Y muchas gracias por charlar conmigo. Muchísimas gracias. Eskerrik asko por ofrecerme este espacio. PROCESO CREATIVO«El rock and roll es muy divertido, claro que sí, ya lo sé. Pero yo no tengo una banda de fin de semana, ¿sabes? Es mi vida lo que está ahí» EL ÉXITO«Cada vez que digo que voy a grabar un disco la gente me presta atención. O sea, hay una reacción, hay un interés. Hay interés por lo que yo vaya a mostrar. Eso no es ninguna tontería. No es ninguna tontería»