08 DéC. 2025 KIROLA La historia se repite para dejar hundido al Eibar y tocado a su entrenador Tercera derrota consecutiva de los azulgranas, que hoy podrían caer al último puesto de la clasificación. Arbilla marcó mediada la primera parte, pero la Cultural Leonesa remontó para llevarse los tres puntos y dejar a Beñat San José en la cuerda floja. Manu Justo marca el empate que restablecía el empate en el marcador. (Andoni CANELLADA | FOKU) Amaia U. LASAGABASTER {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Marcar primero tampoco le valió esta vez al Eibar, que encajó su tercera derrota consecutiva, y si Mirandés y Zaragoza ganan hoy sus partidos, acabará esta 17ª jornada como farolillo rojo. La duda es si para cuando se disputen, Beñat San José seguirá dirigiendo a los azulgranas. El Eibar atraviesa su situación más crítica desde que hace casi dos décadas salió del fútbol profesional y aunque el técnico no es el único culpable, es evidente que no encuentra la manera de voltearla. Ha probado de todo y nada le da resultado. A los armeros les sigue costando marcar y, lejos de compensarlo con un buen rendimiento defensivo, cada vez encajan más. Hace mes y medio que no dejan a cero su puerta, en la que en estas seis últimas jornadas han entrado 14 goles. Casi cuesta creer que hayan sumado cuatro puntos con semejantes guarismos. Los empeoró una buena Cultural leonesa, que no se dejó afectar por el gol de Arbilla, que empató con fortuna poco antes del descanso y que, después, supo buscar el punto débil de su rival para completar la remontada. No se resignó el Eibar, pero la ansiedad le restó acierto, del que no anda sobrado, y el cansancio y la frustración contribuyeron a convertirlo en un equipo inofensivo. Una pena, porque la tarde había empezado bien. Reanimado con el triunfo copero, el Eibar entró al partido con ganas. También su rival, con lo que el choque arrancó con un toma y daca, aunque las primeras ocasiones claras fueron para los locales. Pero ni Bautista ni Guruzeta acertaron. Sí lo hizo Arbilla. Todavía en el área tras un córner, aprovechó la asistencia de Magunazelaia para rematar con toda su alma el 1-0. La respuesta visitante fue inmediata. El rediseño del equipo -San José recuperó la defensa de cuatro, aunque los futbolistas jugaron mucho con las posiciones y el dibujo- no terminó de funcionar y los leoneses acabaron por encontrar el hueco en la parte izquierda de la defensa. Por allí llegaron dos buenas ocasiones para Manu Justo. Y en un córner, otro martirio, Diallo remató al larguero. La fortuna le falló al Eibar a ocho minutos del descanso. El árbitro se comió una falta a Bautista, la Cultu salió a la contra, Moreno se resbaló y, aunque en su primera intervención Magunagoitia le quitó el balón limpiamente a Manu Justo, en la segunda le derribó. El mismo delantero transformó el penalti para sacudir a los eibarreses el enésimo golpe del curso. El siguiente, éste ya mortal, llegó nada más comenzar la segunda parte. Por el mismo pasillo avanzó Thiago Ojeda para ajustar al palo desde la frontal el 1-2. A partir de ahí, Ipurua vivió, primero emocionada y después abatida, la misma historia de hace dos semanas. El Eibar lo intentó de todas las maneras posibles, pero el balón no entró. SAN JOSÉ El técnico asegura sentirse «con energía» para revertir la situación y está convencido de que su equipo lo conseguirá. Afirma, además, que «desde el club nos transmiten ánimos y confianza». «Lo que nos transmiten es apoyo», concluyó en la rueda de prensa posterior al partido.