20 DéC. 2025 SEGUNDA El Eibar se regala una noche buena para soñar con la remontada en el año nuevo Los golazos de Mada, Bautista y Corpas reencuentran con la victoria a los azulgranas, que duermen fuera del descenso, pero tendrán que esperar a ver cómo acaba la jornada. El Valladolid prácticamente no inquietó a Magunagoitia. Jugadores y aficionados armeros celebran el gol de Corpas. (Goka RUBIO | FOKU) Amaia U. LASAGABASTER {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Ni el más optimista podía prever semejante fin de año en Ipurua. El Eibar se regaló una noche buena a cinco días de la oficial para reencontrarse con la victoria tras haber sumado solo dos puntos de los quince anteriores y ha dormido fuera de los puestos de descenso. Habrá que ver si acompaña el resto de resultados y también come las uvas a salvo, pero al menos descansará con la satisfacción de haber disfrutado de una victoria como no se recordaba desde la que consiguió en el arranque de curso en Ipurua, cuando se impuso al Granada con el mismo marcador e idéntica superioridad. Y es que el Valladolid estuvo muy lejos de hacer bueno el tópico en el debut de Sisi en el banquillo. Colectiva e individualmente, fue inferior en todas las facetas del partido y esta vez el Eibar supo confirmar su superioridad en el marcador. Con tres golazos, a cada cual más celebrado por forma y fondo, a los que, además, dio lustre la segunda portería a cero consecutiva en Liga de los armeros. Aunque esta vez, al contrario de lo que sucedió en Córdoba, es difícil discernir si hubo más mérito suyo o demérito de un rival inofensivo. Lo más llamativo es, posiblemente, que el encuentro culminó la semana más exigente de la temporada. Decía Beñat San José que su equipo quería aprovecharla para reforzarse y, si entonces pudo, parece psicología low cost, ha acabado siendo cierto. Hace solo ocho días, el Eibar cortó su mala racha en Córdoba con una buena actuación defensiva, el martes perdió con dignidad ante un Elche de Primera y anoche disfrutó por primera vez en mucho tiempo. Casi da pena que llegue el parón. La noche se puso de cara de inmediato. En el minuto 6, Guruzeta recuperaba arriba, combinaba con Corpas y cedía para que Mada, que reaparecía hace menos de un mes tras su grave lesión de rodilla, soltara un cañonazo a la escuadra. Pocos goles se habrán celebrado más en los últimos tiempos. Siguió buscando el Eibar sin que su rival diera señales de vida y aunque Bautista estuvo muy cerca en un par de ocasiones, hubo que esperar al segundo tiempo. Lo encaró el Valladolid con dos caras nuevas en el equipo pero no le sirvió de nada. En el 48, Guruzeta y Mada fabricaron para que Bautista se luciera colando un golazo por el primer palo. Es el segundo gol en Liga del delantero, que solo había marcado ante el Sanse, hace ya tres meses. Cuatro minutos repitió Mada tras un balón de Corpas al palo, pero el jienense había tocado el balón con la mano en el inicio de la jugada y el gol, VAR mediante, no subió al marcador. Solo entonces apareció el Valladolid, y con él los fantamas, tras las dos últimas remontadas rivales en Ipurua. Pero Magunagoitia salvó la más clara y los guipuzcoanos volvieron a lo suyo. La tranquilidad definitiva llegó a veinte minutos del final. Bautista avanzó por la derecha, Magunazelaia, que acababa de entrar, asistió con un taconazo y Corpas ajustó el 3-0 al palo. Llegó la calma y se empezó a soñar con la remontada en la clasificación. VACACIONESLa plantilla azulgrana se marchó de vacaciones nada más acabar el partido. Regresará al trabajo el próximo día 28, cuando empezará a preparar la visita del Mirandés a Ipurua del 2 de enero.