28 DéC. 2025 Israel eleva las tensiones en África con el reconocimiento de Somalilandia Tras décadas incendiando Oriente Medio, Israel agita ahora el este de África al reconocer la independencia de Somalilandia, provocando el rechazo de varios Estados y organizaciones multilaterales de todo el mundo. Somalia advirtió de que Israel, además del interés geoestratégico, puede buscar un destino a la expulsión del pueblo palestino. Cientos de personas celebraron con banderas el reconocimiento israelí en las calles de Hargeisa, capital de Somalilandia. (Farhan ALELI | AFP) GARA MOGADISCIO {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Convirtiéndose en el primer Estado en reconocer oficialmente como país «independiente y soberano» a Somalilandia, Israel ha agitado la ya desestabilizada región del cuerno de África. El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, indicó que ambos países establecerían «relaciones diplomáticas plenas, con el nombramiento de embajadores y la apertura de embajadas», provocando inmediatamente el rechazo global a la medida. Para Israel el beneficio de este reconocimiento es múltiple. Encuentra un aliado en una zona estratégica del mundo, en la entrada del mar Rojo y frente a Yemen, donde los huthíes lanzan la última respuesta armada al genocidio. A la vez, pone un pie en una zona donde potencias rivales, como Turquía, extienden su influencia. Además, logra un apoyo ante la presión internacional por el genocidio en Palestina e intenta expandir los Acuerdos de Abraham firmados con varias tiranías árabes. Somalia denunció que Israel también quiere utilizar Somalilandia como destino para la población palestina que intenta expulsar de su tierra. Para Somalilandia supone salir de su aislamiento político -ningún país la ha reconocido- y económico, a pesar de su ubicación a la entrada del estrecho de Bab-el-Mandeb, en una de las rutas comerciales más transitadas del mundo. El presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdullahi, apodado ‘Irro’, celebró «un gran día para el pueblo y la República de Somalilandia, una página de oro (...) en la historia de nuestra nación» tras 34 años de «lucha». Somalilandia declaró unilateralmente su independencia en 1991, mientras la República de Somalia se hundía en el caos tras la caída del régimen de Siad Barre. Desde entonces, ha operado de forma autónoma, con su propia moneda, Ejército y fuerza policial, y con relativa estabilidad en comparación con Somalia, azotada por el yihadista Al-Shabaab. EXPULSAR A LOS PALESTINOS Mogadiscio reaccionó denunciando un «ataque deliberado» a su soberanía. Pidió que Israel rectifique y afirmó que «nunca aceptará que se convierta al pueblo palestino en apátrida», ante la posiblidad de convertir Somalilandia en el destino del éxodo palestino. El Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina y Hamas también expresaron su preocupación por este riesgo. Israel agita además un tablero muy delicado, con conflictos que enfrentan a Etiopía con Somalia y Eritrea; Egipto con Etiopía; el yihadismo en Somalia; las guerras internas en Etiopía y los intereses de Turquía en Somalia entre el enjambre de bases militares y de Inteligencia de varias potencias que es Yibuti. Egipto, Turquía, Yibuti, China, la UE, el Consejo de Cooperación del Golfo, la Liga Árabe y la Unión Africana rechazaron el anuncio israelí. Incluso el presidente de EEUU, Donald Trump, rehusó dar el mismo paso que su aliado, aunque apostilló: «¿Sabe realmente la gente qué es Somalilandia?». AL SHABABEl grupo yihadista Al Shabab rechazó el reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel y advirtió de que luchará contra «la intención de Israel de construir bases militares en Somalia». «No lo aceptaremos y lucharemos contra cualquier intento israelí de reclamar o utilizar partes de Somalilandia», enfatizó. ETIOPÍAEl paso de Israel puede animar a seguirlo a Etiopía, que hasta ahora se ha limitado a firmar un memorando de entendimiento con Somalilandia para arrendar tierras que le permitan establecer una base naval y una salida al mar. Etiopía había evitado un reconocimiento formal contra el que Somalia había advertido.