02 JAN. 2026 TRAGEDIAS EN CEEBRACIONES DE NOCHEVIEJA Un fuego devastador deja decenas de muertos en una estación de esquí suiza La celebración de la Nochevieja en la lujosa estación de esquí de Crans-Montana, en el corazón de los Alpes suizos tornó en tragedia. Un devastador incendio en un abarrotado bar de uno de los resorts mejor valorados de Europa durante la fiesta dejó al menos 40 muertos y más de un centenar de heridos, muchos graves. Supervivientes señalan a bengalas en botellas de champán. Primeras flores y velas depositadas cerca del incenciado bar Le Constellation, en Crans Montana. (AFP) GARA BERNA {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La lujosa estación de esquí de Crans Montana, situada a 150 kilómetros de Berna, amaneció ayer con olor a quedamos en el aire. La noche anterior, durante las celebraciones de Fin de Año, se desató un devastador incendio por causas que al cierre de esta edición se desconocían que dejó 40 muertos y 115 heridos, la mayoría con graves quemaduras, en un abarrotado bar de este resort de los Alpes suizos, uno de los mejor valorados de Europa frecuentado, además de por suizos, sobre todo por ciudadanos franceses e italianos de alto poder adquisitivo. Aunque las autoridades no informaron del origen de la tragedia, que se seguía investigando, apuntaron que no había indicios que apuntaran a un atentado. ACCIDENTE PROVOCADO POR LA PIROTECNIA El incendio, muy violento, según la propia Policía, se produjo tras varias explosiones aproximadamente a las 1.30 de la madrugada, durante la fiesta de Año Nuevo que se celebraba en Le Constellation, un bar de la turística localidad, y la principal hipótesis barajada era la de un accidente provocado posiblemente por la pirotecnia empleada. «Se produjo una explosión de origen desconocido en un bar del centro turístico alrededor de la 1.30 de esta mañana», declaró a varios medios suizos un portavoz de la policía cantonal de Valais, Gaëtan Lathion. Supervivientes apuntaron como origen del fuego a unas bengalas colocadas en botellas de champán. Al parecer el tejado de madera resultó determinante para la catástrofe. En una rueda de prensa realizada por la mañana, la fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, descartado que el incidente se debiera a un atentado y anunció la apertura de una investigación. «Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para esclarecer las circunstancias de esta tragedia», subrayó Pilloud, quien admitió las dificultades para identificar a las víctimas mortales. «Es difícil saber cuánto tiempo llevará la identificación» de las víctimas mortales, pero aseguró que se ha puesto en marcha un dispositivo muy importante de especialistas en medicina legal que están haciendo todo lo posible para acelerar este trabajo. Pilloud indicó que la pista principal de la tragedia consiste en «un fuego generalizado que provocó una explosión», aunque la causa inicial del fuego aún no se ha podido determinar de manera oficial. Frente a las insistentes preguntas sobre el cumplimiento de las medidas de seguridad y vías de escape del local siniestrado, Pilloud sostuvo que no podía pronunciarse sobre elementos como el tamaño de la escalera de acceso al bar, que se situaba en un subsuelo. Numerosos efectivos de Policía, Bomberos y servicios de rescate acudieron de inmediato, pero no pudieron evitar las trágicas consecuencias, ya que las llamas se extendieron rápidamente y devastaron el local, con capacidad para 300 personas y otras 40 en su terraza. «EN SU APOGEO» Un residente que dijo vivir cerca del lugar declaró al diario local “24 heures” que «la fiesta estaba en su apogeo» cuando ocurrió el incendio. «La música y el champán corrían libremente», afirmó. Pero cuando se supo del suceso, el ambiente desenfadado desapareció y la gente comenzó a reunirse en la calle. «Podíamos oír las sirenas a lo lejos. A mi alrededor, la gente estaba atónita, preocupada, en silencio», explicó a este periódico de la ciudad de Lausana. «Oímos helicópteros toda la noche», contó otro vecino al mismo diario. «Con los fuegos artificiales, al principio no entendíamos lo que estaba pasando. Luego vimos el humo. Es terrible, mucha gente joven va a ese bar», señaló. De hecho, otro elemento que añade dolor en Suiza ante esta tragedia es la edad probable de las víctimas, que podrían ser muy jóvenes. Sobre las informaciones que a lo largo del día indicaban que se trataba de un centro nocturno con una clientela entre 15 y 20 años, el comandante de la policía cantonal, Frederic Gisler, dijo que no se podía todavía hablar con tanta precisión. «Todo el mundo gritaba» Dos jóvenes francesas que estaban en el bar de la estación de esquí suiza de Crans Montana donde se declaró un incendio mortal en Nochevieja relataron cómo se produjo y propagó el fuego, cómo huyeron y el pánico que se generó entre los asistentes que intentaban huir. «Todo el mundo gritaba», contó al canal francés BFMTV una de ellas, quien señaló que el origen de la tragedia fueron unas bengalas o artificios pirotécnicos que se confeccionaron en botellas de champán. Emma y Albane observaron que el incendio prendió cuando alguna de esas bengalas se acercó al techo, que era de madera. «En unas decenas de segundos», indicó una de ella, las llamas se propagaron por toda la discoteca, situada en el sótano de un local de dos plantas. Luego el fuego se extendió también a la planta baja en dos o tres minutos. Las dos jóvenes francesas salieron corriendo y gritando y, cuando echaron la vista atrás, observaron que varias de las alrededor de 200 personas que calculan que había en el bar en ese momento. Una de estas jóvenes se cayó en la escalera, empujada por quienes querían evacuar el local, y se lastimó la rodilla. Como la puerta era muy pequeña hubo que romper uno de los cristales para facilitar la salida. Según el relato de estas jóvenes, los bomberos y las policías llegaron «unos minutos» después del inicio de la tragedia que, de acuerdo con lo que declararon, les pareció accidental, ya que aseguraron no haber escuchado ninguna explosión. GARA «DÍA DE LUTO»El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, que asumió ayer la Presidencia de turno del Consejo Federal y la Jefatura del Estado, anunció el aplazamiento de su tradicional discurso de Año Nuevo. «Lo que debería haber sido un momento de alegría se convirtió en un día de luto, una tragedia. El Consejo Federal ha recibido con consternación este terrible suceso», escribió en X. «VALENTÍA»La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, subrayó que «una celebración de Año Nuevo que busca traer esperanza y alegría nunca debe verse empañada por el miedo y la pérdida», y aplaudió «la valentía de quienes han arriesgado sus vidas por ayudar a los demás». SEQUÍALas autoridades habían cancelado los fuegos artificiales previstos en la Nochevieja en Crans Montana debido a una situación de sequía. La localidad suele estar cubierta por la nieve en esta época del año, pero en esta ocasión carece de nieve por la falta de precipitaciones y las altas temperaturas.