08 JAN. 2026 Muere un exagente de la CIA condenado por espiar para Rusia GARA WASHINGTON {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Aldrich Ames, un antiguo agente de la CIA que fue condenado a cadena perpetua por la venta de secretos a Moscú, ha muerto a los 84 años en una prisión del estado de Maryland, según confirmó ayer la Oficina Federal de Prisiones. Ames, quien se unió a la CIA como analista de documentos, llegó a especializarse en acciones contra la Unión Soviética según la condena. Fue detenido junto a su esposa en 1994 y condenado a cadena perpetua por llevar a cabo labores de espionaje a favor de la Unión Soviética, y posteriormente Rusia, desde 1985. Según la sentencia, Ames se habría prestado a colaborar con Moscú en abril de 1985 durante su presencia en la División para la URSS y el Este de Europa en la sede de la CIA en Langley, por lo que recibió 50.000 dólares. El FBI sostiene que Ames se reunió en verano de ese año con un diplomático soviético al que pasó información clasificada sobre personal de la CIA y el FBI, unas actividades que continuó tras ser trasladado a Roma en julio de 1986 y a Washington en 1989, una época en la que empezaron las sospechas debido al arresto y ejecución de agentes dobles en la Unión Soviética. La situación llevó a las autoridades a abrir una investigación sobre el aumento de la riqueza de Ames, que llegó a recibir 2,5 millones de dólares por sus esfuerzos, una operación que se saldó finalmente con su arresto en febrero de 1984. Tanto Ames como su esposa se declararon culpables en abril de 1994. Él fue condenado a cadena perpetua y su esposa, a 63 meses de prisión.