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CAMBIOS EN EL UNIVERSO DE LA PELOTA MANO

Vidarte se retira de Aspe y deja en manos de Bainet la pelota mano

Después de 28 años al frente de la empresa eibartarra, Fernando Vidarte ha procedido a vender la mayor parte de sus participaciones a Bainet «por motivos de salud y de falta de ilusión para seguir», aunque anunció en su adiós que «Aspe seguirá existiendo, con todo su personal deportivo, personal médico y sus empleados», aunque supeditado a la promotora bilbaina.

Fernando Vidarte en su adiós, flanqueado por Inaxio Errandonea. (Jon URBE | FOKU)

Tras 28 años al frente de Aspe, Fernando Vidarte dijo ayer adiós a su etapa de empresario de la pelota y lo hizo con un bombazo aún mayor, ya que anunciaba la venta de la mayor parte de sus participaciones a Bainet, el grupo propietario de Baiko, lo que lleva a la pelota mano a una situación de monopolio de facto. En su despedida el empresario eibarrés indicó que «la sede de Aspe se mantiene en Eibar», así como que «mantendrá los contratos de todos los pelotaris y mantendrá a su personal médico y empleados».

Aduciendo «motivos de salud» y «falta de ilusión para seguir adelante», Fernando Vidarte, a sus 73 años, flanqueado por Inaxio Errandonea, actual director comercial de la empresa, quiso presentarse para su despedida. «Una nota de prensa sería algo frío», dijo.

Después de 28 años al mando de Aspe, Vidarte mostraba su «agradecimiento y emoción» por el camino transitado, desde su incorporación primero como accionista en 1998 con la adquisición de una parte de las acciones y después en calidad de administrador único a partir del 27 de septiembre de 1999 tras hacerse la familia Vidarte con el 100% de la promotora.

Anunció asimismo que «mantendremos una participación simbólica. Era una decisión dura pero necesaria, pero tengo la seguridad de que Bainet cuidará y hará crecer este proyecto», declaró.

«ASPE NO DESAPARECE»

«Aspe seguirá jugando partidos contra Baiko. Los pelotaris van a cumplir sus contratos, mi hijo Jorge seguirá como gerente -tras relevar a su padre en esas funciones en 2025-, aunque ahora las decisiones las tomarán desde Bainet. Pero el espíritu de Aspe no va a desaparecer», recalcaba el propio Fernando Vidarte en la rueda de prensa de despedida.

El empresario eibartarra de la pelota negaba que esta decisión suponía un monopolio. Con todo, Fernando Vidarte también quiso aclarar que antes de hablar con los rectores de Bainet, «hace un año estuve reunido con varias personas, con dos o tres grupos, pero no conseguimos nada».

«Para el futuro de la pelota no sé qué hará Bainet. Es gente con mucha experiencia y pienso que lo hará bien. Hay que dar tiempo al tiempo», añadía, al tiempo que reiteró de manera clara que «no habrá recortes de plantilla», aunque con el control total de Bainet en adelante -desde el pasado 26 de diciembre, en el Registro Mercantil figura que el nuevo dueño es Iker Moreno Morán, quien hasta ahora ha desempeñado labores como director financiero y adjunto a la gerencia de Bainet- las decisiones pasan de Eibar a Bilbo.

«Como en todo proceso largo ha habido situaciones difíciles. La crisis de 2008 fue terrible y tuvimos que negociar con los pelotaris una pequeña bajada de salarios. La COVID fue tremendo porque nos cogió desprevenidos, pero entre todos sacamos adelante la empresa; ETB, que nos apoyó; los pelotaris, que cedieron parte de su sueldo; las empresas, que también nos tuvimos que sacrificar», recordaba Vidarte, satisfecho por su trayectoria.

En lo económico, Bainet ha terminado engullendo a Aspe, luego sobre todo de la cesión de derechos a Bainet, en un momento en el que ETB también anduvo en la puja. «Cedí los derechos a Bainet y aquí seguimos. No me arrepiento de nada. La pelota va para arriba», quiso subrayar Vidarte como final feliz de su trayectoria.

PELOTA PRO LIGA

Por su parte, la réplica desde la Liga de Empresas no se hizo esperar. «Pelota Pro Liga (antes LEP.M), tras los últimos cambios producidos en las empresas que lo conforman, ha adoptado diversos acuerdos», anunció.

Para empezar, «se reafirma en su apuesta por el futuro de la pelota profesional preservando su identidad y apoyándose en su tradición».

«Muestra su compromiso social con la promoción de la pelota» y para ello indicaba la creación de «una Fundación para el apoyo a la formación de jóvenes pelotaris y a la actividad de clubes aficionados. También fomentará nuestro deporte mediante la puesta en marcha y el apoyo de distintas iniciativas sociales de interés para la pelota».

«Quiere trasladar su vocación de ampliar el marco geográfico de la pelota y expandir su presencia. (...) Y está trabajando en un nuevo marco competitivo que mejore el actual basándose en un formato de competición por equipos, lo cual supondrá un mayor número de pelotaris profesionales», finalizaba.