30 JAN. 2026 DERRIBO DEL PALACETE IRURAK BAT La alcaldesa de Getxo no dimite a pesar de que la mayoría se lo reclama La mayoría del Pleno municipal de Getxo instó ayer a la alcaldesa a dimitir por su gestión del caso del derribo del palacete Irurak Bat por obstaculizar la investigación. Una moción de Elkarrekin Podemos salió adelante con el apoyo de PP y EH Bildu. «No me voy a apartar de mi cargo porque así me lo piden quienes hacen del ruido su única política», manifestó Amaia Agirre. La alcaldesa, la jeltzale Amaia Agirre, en el pleno de ayer. (Aritz LOIOLA | FOKU) Agustín GOIKOETXEA GETXO {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La jeltzale Amaia Agirre, alcaldesa de Getxo, dejó claro que no va a dimitir «porque lo diga la oposición», añadiendo que va «a seguir trabajando como siempre, sin entrar en provocaciones, en debates yermos y en el juego de aquellos que confunden oposición con destrucción». Fue el mensaje claro de la regidora ante la sucesión de mociones que ayer trató el Pleno municipal, en las que se pidió que se haga a un lado por la gestión que está realizando en el caso del derribo del palacete Irurak Bat. Una de ellas, la de Elkarrekin Podemos, salió adelante con el respaldo de PP y EH Bildu, 13 votos frente a los 9 que tienen PNV y PSE tras el cese de tres ediles jeltzales que están siendo investigados por esta causa. Antes de ese pronunciamiento, Agirre reiteró que seguirá en su puesto «trabajando con la misma firmeza y la misma responsabilidad ética y determinación de siempre». «Su estrategia no es la mejora del municipio, su estrategia es el desgaste, su objetivo es frenar una acción de gobierno que sigue avanzando a pesar de todo. Nosotros no estamos en eso, nosotras estamos a gobernar», subrayó Agirre refiriéndose a la primera de las mociones que solicitó su dimisión, la del PP. Considera que estas iniciativas son «una escenificación bien calculada contra el PNV y su figura «sin condena, sin juicio y sin hechos probados». Una gran expectación mediática rodeó el pleno ordinario mensual que se desarrolló en el Ayuntamiento de Getxo, donde se debatió en primer lugar una iniciativa del PP demandando la dimisión de la alcaldesa, que rechazaron PNV, EH Bildu y PSE y que solo fue respaldada por el grupo proponente y el edil de Elkarrekin Podemos. Más tarde, se debatieron sendas mociones de urgencia de EH Bildu y Elkarrekin Podemos, que volvieron a servir para que quedara al desnudo las diferentes estrategias de los grupos de la oposición. Especialmente bronca la posición del PP respecto a la iniciativa de EH Bildu, a la que definió de «tontería». En la discusión, la portavoz del PSE, Carmen Díaz, le dijo al del PP, Eduardo Andrade, que era «un incendiario». En un tono sosegado, el portavoz de EH Bildu, Mikel Bildosola, explicó que apoyaban la petición de dimisión de la alcaldesa, aunque consideran que el hecho de «que dimita no soluciona la situación». «El problema no es el nombre de una sola persona. El problema es el modelo de gobernanza del PNV», señaló. A la hora de la votación, los soberanistas de izquierda se quedaron solos en la defensa de su propuesta, donde reclamaron la participación de todos los grupos en el gobernanza del Consistorio «en aras de reforzar la transparencia, fiscalización democrática y la confianza ciudadana en la adopción de decisiones municipales». PNV, PP y PSE la rechazaron, mientras Elkarrekin Podemos se abstuvo. En la presentación de su moción, el portavoz del PP cargó contra la gestión de la alcaldesa, instándole a que se haga a un lado. Lo hizo, admitiendo que han sido el principal apoyo del PNV, a quien han ayudado a aprobar sucesivos presupuestos y el controvertido Plan General. Aseguró que el registro de las dependencias municipales por parte de la Ertzaintza y el posterior auto judicial que ha señalado la supuesta responsabilidad de tres ediles del PNV ha sido «la gota que ha colmado el vaso de una situación de descontrol general». Andrade atribuyó a Agirre un papel importante en las irregularidades detectadas, y la acusó de practicar «la política del avestruz» colaborando para que el caso no se esclarezca en el seno del propio Consistorio y haya tenido que ser el juzgado el que tome cartas en el asunto. Xabier Benito, de Elkarrekin Podemos, denunció que «desde el primer momento Gobierno y alcaldesa han intentado tapar lo sucedido y obstaculizar el control» por parte de los grupos políticos. EL PAPEL DEL PP Desde la bancada de EH Bildu, precisamente, se criticó el papel de «muleta política» que ha ejercido el PP, a quien le dejaron claro que no apoyaban su moción ni su estrategia. «El problema de esta moción no es lo que pide, sino quién lo pide», aclararon, alertando de que «busca reescribir» el papel del PP en este mandato. Mikel Bildosola enumeró las repetidas ocasiones en las que el grupo que lidera Andrade ha auxiliado al Gobierno municipal PNV-PSE para que el Ayuntamiento no ejerciera la acusación en este caso, que ellos impulsaron informando a la Fiscalía en octubre de 2024, o cuando solicitaron una auditoria en el Área de Urbanismo, señalado en la investigación judicial en curso. «No tienen legitimidad alguna», enfatizó. El soberanista de izquierda añadió que sin el respaldo del PP parte de las «chapuzas» que se vienen sucediendo en el Ayuntamiento de Getxo no habrían tenido lugar. «Mucho ruido y pocas nueces», dijo el representante de EH Bildu de la iniciativa de la derecha española que tanto eco está teniendo en algunos medios. La jeltzale Janire Ocio sostuvo que esa moción solo buscaba «desgastar y embarrar», criticando que se utilice la sospecha como arma. Es más, comentó que la responsabilidad política no está solo en el Gobierno municipal sino en la oposición. «Ejercer el control democrático exige rigor, proporcionalidad y sentido institucional», defendió. La portavoz del PNV señaló que desde que se destaparon las irregularidades» el Gobierno municipal «actuó», se paralizaron las obras en el solar de San Nicolás nº 11, se incoaron expedientes sancionadores y se colaboró con la justicia «desde el primer momento». Lamentó que «solo hay una consigna: que dimita la alcaldesa», sin proponer una alternativa, algo que estimó paralizar. Desde el PSE, su portavoz dejó claro que no van «a promover la desestabilización institucional», incidiendo en que «el pleno no puede convertirse en un tribunal paralelo». Advirtió que la dimisión «aportaría parálisis, vacío institucional, justo cuando más rigor hace falta». Además, en una de sus intervenciones durante la sesión, Carmen Díaz valoró que ya se hayan producido «dimisiones relevantes» como muestra de que «se han tomado decisiones políticas imprescindibles» e insistió en que corresponde «a la Policía investigar y a la Justicia juzgar, hasta el final, caiga quien caiga, depurando todas las responsabilidades». ARROPE JELTZALEHubo tensión en la sesión plenaria, en la que destacó la presencia de militantes jeltzales referenciales de la localidad como los exalcaldes Iñaki Zarraoa e Imanol Landa, y el exdiputado general de Bizkaia José Luis Bilbao. DAR CUENTAEn la sesión se notificó el cese de los tres ediles investigados, así como los cambios organizativos implementados por el Gobierno municipal de PNV-PSE a la espera de la incorporación de los sustitutos, algo que les urge. CRÍTICASEl portavoz de EH Bildu, Mikel Bildosola, criticó la moción de PP pidiendo la dimisión de la alcaldesa, al considerar que era «un lavado de cara tras el apoyo que ha dado al Gobierno local en minoría en momentos clave», apoyando sus presupuestos y el Plan General CRISISLa portavoz del PSE, Carmen Díaz, reconoció que el derribo del palacete ha ocasionado «una crisis institucional grave», si bien rechazó las peticiones de dimisión de la alcaldesa «por respeto a la justicia» porque «este pleno no puede convertirse en un tribunal paralelo».