30 JAN. 2026 TRACTORADAS EN EUSKAL HERRIA «La alimentación debe estar fuera de todos los tratados de libre comercio» Ayer se repitieron las tractoradas contra el pacto UE-Mercosur en Bilbo, Gasteiz e Iruñea. En la capital alavesa, UAGA y Ataca pidieron al Gobierno español que vote en contra de la aplicación provisional del acuerdo comercial; y en Bilbo, EHNE y ENBA advirtieron de que «la alimentación no es una mercancía. Tiene que estar fuera de todos los tratados de libre comercio». Tractores a la espera de iniciar la movilización en la explanada de San Mamés. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU) Ion SALGADO GASTEIZ {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Decenas de tractores tomaron ayer las calles de Bilbo, Gasteiz e Iruñea dando continuidad a las protestas iniciadas la víspera en Erribera y en la capital alavesa. Volvieron a reclamar una «apuesta decidida» por el sector primario vasco y alzaron la voz contra el acuerdo suscrito entre la Unión Europea y Mercosur, pendiente de una resolución del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). No obstante, pese a que la Eurocámara ha remitido el texto a los tribunales, la Comisión Europea podría solicitar al Consejo que dé vía libre a la aplicación provisional del tratado comercial. «Si esta se produce, el daño a nuestros sectores estratégicos y la pérdida de soberanía regulatoria serán un hecho consumado», apuntaron UAGA y Ataca, que instaron al Gobierno español a votar en contra de su aplicación provisional en Bruselas. Así lo recoge el documento que entregaron en la Delegación del Gobierno español en la CAV, en el que también reclaman al Gabinete de Pedro Sánchez «una defensa del sector primario en las negociaciones del presupuesto europeo y la reforma de la PAC». «No podemos permitir el recorte anunciado en las ayudas directas. Si se aplican estas dos medidas, tanto el tratado Mercosur como la reforma de la PAC, no habrá herramientas que valgan para impulsar el relevo generacional en el sector», incidieron antes de pedir que «ante las distintas enfermedades a las que se enfrenta la cabaña ganadera -gripe aviar, peste porcina y dermatosis nodular-, no se impongan medidas al sector sin escucharle». «Reclamamos una verdadera apuesta por la alimentación de calidad, basada en los productos agroganaderos ligados al territorio, donde se pongan en valor las garantías que ofrecen y el trabajo que supone producirlo, remunerando dignamente al sector agrícola y ganadero», sentenciaron tras pedor a Madrid que permita a las instituciones vascas gestionar los fondos europeos. «SI NO QUEREMOS CARGARNOS EL SECTOR...» En Bilbo, convocados por los sindicatos EHNE y ENBA, más de 70 tractores procedentes de todas las comarcas de Bizkaia se manifestaron bajo el lema “¡UE-Mercosur Stop! La alimentación no es una mercancía”. Se concentaron a las 10.30 en la explanada de San Mamés, a donde llegaron en tres columnas procedentes de Markina, Mungia y Karrantza. La comitiva recorrió luego la Gran Vía en dirección al Teatro Arriaga, donde Unzalu Salterain (EHNE) subrayó que «la alimentación tiene que estar fuera de todos los tratados de libre comercio porque no es una mercancía sino un derecho básico». «Hay que parar de alguna manera este tipo de dinámicas si no queremos cargarnos todo el sector de unos países y de otros», aseveró, y destacó que, aunque la movilización de ayer estaba centrada en el tratado con Mercosur, el posicionamiento del sector agroganadero vasco «vale perfectamente también para el tratado que se acaba de firmar con India esta misma semana». No en vano, «las grandes beneficiadas de estos acuerdos, al final, son las multinacionales». El representante de EHNE aclaró que estas multinacionales «no son algo genérico, sino que tienen cara y siglas», y advirtió de que una de ellas, la brasileña JBS, «tiene relación directa con Euskadi» ya que construye en la actualidad en Donostia -con «un fuerte apoyo financiero» por parte de Lakua- la mayor planta de carne sintética de laboratorio. En todo caso, Salterain quiso lanzar un mensaje de esperanza y apelar a la ciudadanía para que actúe como «un cinturón de apoyo y seguridad en este contexto y consuma producto de aquí, de cercanía, como antídoto para nuestros grandes males». En Iruñea, UAGN y EHNE se manifestaron para decir alto y claro que el mundo rural «no es una moneda de cambio» para obtener ventajas en otros ámbitos industriales, y reclamaron reciprocidad en los acuerdos comerciales con terceros países. Advirtieron de que el sector lleva «décadas soportando condiciones cada vez más exigentes», mientras que esas mismas exigencias no se aplican a los productos que llegan de fuera de la UE. También hubo protesta en Irun, donde cortaron por espacio de media hora el puente de Santiago. Con un ataúd a cuestas, Baserritar Bilgunea alertó de que el acuerdo UE-Mercosur «es una amenaza directa para los agricultores, para la soberanía alimentaria, para la tierra y para el futuro de la alimentación». BUROCRACIAUAGA y Ataca exigieron a las instituciones una reducción de la burocracia. «No puede ser que pasemos más tiempo delante del ordenador que en el campo», manifestaron en Gasteiz.