01 FéV. 2026 BALONCESTO Bilbao Basket se deshace de un rival directo como el Joventut Con Darrun Hilliard y Harald Frey como principales puntas de lanza, los hombres de negro han sabido administrar rentas muy cortas para meterse así de lleno en la pelea por la octava plaza liguera. Hilliard celebra una buena acción un día en el que brilló con luz propia. (Aitor ARRIZABALAGA | ACB PHOTO) Arnaitz GORRITI {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Es un alivio ver que Surne Bilbao ya vuelve a mirar hacia arriba en la clasificación de la Liga ACB y no a los puestos de descenso. Poder jugarse algo más que la permanencia es un estímulo nada desdeñable y, en ese sentido, ganar al Joventut, como logró el cuadro bilbaino ayer en Miribilla, es deshacerse de un rival directo en pos de la octava plaza, aunque el average particular sea para los verdinegros. Da igual, parece que por fin Bilbao Basket está de vuelta en su mejor expresión. A pesar de las ausencias y los días con la cabeza en otro sitio de un Aleix Font que ha estrenado paternidad, el día de ayer les sonrió a los hombres de negro, ganando a una Penya que quizá no está en su mejor momento, pero tiene jugadores como para inquietar al más pintado. Lo cierto es que pese a que las diferencias nunca fueron amplias, los de Jaume Ponsarnau siempre fueron en cabeza, con Harald Frey y Darrun Hilliard ejerciendo de punta de lanza anotadora y de enganche con la grada. LLEGANDO AL BARRO Pocos puntos de renta, mucho tesón, muchos errores que subsanar... Resultó un partido en el que la solidez primó sobre la inspiración, porque ni todos los triunfos son iguales, ni todas las victorias saben igual. Cuando un equipo no está obligado a bordar el baloncesto para sumar una victoria, sobre todo ante un adversario directo, es que ese equipo, como es Surne Bilbao en este caso, tiene cierto potencial y hay que valorarlo también. Bagayoko no está a tope, como tampoco lo está Pantzar, y Hlinason tuvo problemas ante las torres verdinegras. Pero el conjunto supo hacer frente a las adversidades, por ejemplo sumando 19 de 20 desde la línea de tiros libres, perdiendo solo cinco balones ante un rival que se dejaba 12 y logrando que los diez integrantes que saltaron a la cancha sumaran al menos tres puntos. Incluso cuando la anotación cayó en picado en el último cuarto, hubo defensa y seriedad a falta de acierto. En la recta final, dos canastas seguidas de Frey abrieron la diferencia a siete puntos para los locales (74-67), Hakanson recortó a cinco con dos tiros libres (74-69) y el choque entró unos minutos en el barro, del que lo sacó un triple de Hilliard a cinco minutos del final (77-69). Los visitantes no se rindieron e incluso se pusieron a un punto, 77-76, dentro del minuto final. Pero entonces apareció Hlinason para hacerse con todo lo que escupían los aros, que no fue poco, precisamente, y Darrun Hilliard, reocrdando que fichó por Surne Bilbao para marcar la diferencia, brilló con luz propia para sellar el triunfo de los suyos con dos tiros libres a 14 segundos del final: 80-76. El argumentario de juego de Bilbao Basket es ahora más rico y esa riqueza le hace tener otros horizontes y más recursos, algo que pregonó el propio Jaume Ponsarnau el primer día de pretemporada. Llegarán los días del acierto y la fluidez, y de lamentar las derrotas ante equipos por encima en la clasificación, porque de un día para otro, esos rivales superiores están pasando a ser directos, como lo ha sido la Penya, a la que se derrotó en la noche de ayer. LIGA FEMENINAMalas noticias en la Liga Femenina Endesa. Kutxabank Araski sigue en puestos de descenso tras caer 55-71 ante el Ensino en Mendizorrotza, mientras que IDK Euskotren se llevó una paliza ante Estudiantes, perdiendo al final por 92-67.