01 FéV. 2026 Se van algunas de las mejores Iratxe FRESNEDA Docente e investigadora audiovisual {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Catherine O’Hara tenía la habilidad de moverse con fluidez entre registros cómicos y dramáticos. Se inició en la comedia en la década de 1970 y fue una de las creadoras del programa de sketches canadiense SCTV. Debutó en el cine en la década de 1980; su primer papel en la gran pantalla fue en la comedia romántica “Nothing Personal”, junto a Donald Sutherland. En 1985, participó en la comedia negra de Martin Scorsese “After Hours”. En 1988, protagonizó a Delia Deetz en la inolvidable “Beetlejuice”, de Tim Burton, y más tarde repitió su papel en la secuela de 2024. En el rodaje de la película original, conoció a su marido, el diseñador de producción Bo Welch, con quien se casó en 1992. Muchas de nosotras conocimos a O’Hara gracias a Tim Burton; con ella nos reímos y descubrimos qué entiende la sociedad por una madre descuidada gracias a “Solo en casa”, dirigida por John Hughes, quizá su mayor logro a la hora de hablar de popularidad. Era de esas actrices que conseguía que los personajes difíciles resultaran encantadores. Inteligente dentro y fuera de la gran pantalla, le gustaba interpretar a personajes que no tienen conciencia real de la impresión que causan en los demás. «Mientras internet, las redes sociales, son un intento desesperado de intentar controlar lo que los demás piensan de ti». Que la tierra le sea leve.