03 FéV. 2026 DERRUMBE DE UNA MINA DE COLTÁN La RDC registra el peor desastre minero del mundo en 60 años La República Democrática del Congo (RDC) ha registrado el peor desastre minero del mundo en 60 años después de que las autoridades hayan elevado a más de 400 las muertes provocadas por el deslizamiento de tierra que sufrió una explotación de coltán el pasado jueves. El Gobierno y el grupo Movimiento 23 de Marzo, que controla la zona donde tuvo lugar, se culpan mutualmente. Vista general de la mina de coltán en la se produjo el accidente con más de 400 víctimas. (AFP) GARA KINSASA {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La cifra de muertos en un deslizamiento de tierra ocurrido el pasado jueves en una mina de coltán de la localidad de Rubaya, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), se situó ayer por encima de 400. El derrumbe ocurrió después de que lloviera sobre esa mina, situada en la jefatura de Mupfuni Kibabi, territorio de Masisi, en la provincia de Kivu del Norte, un área bajo control del grupo Movimiento 23 de Marzo (M23) y en la que continúan las labores de rescate en la explotación. «Ya superamos los 400 muertos, incluyendo mineros artesanales y comerciantes, provenientes no solo de Masisi, sino también de territorios aledaños e incluso de países vecinos, que vienen a trabajar aquí. Por lo tanto, la tragedia es enorme», declaró Telesphore Nitendike, presidente de la sociedad civil de Masisi. «Estamos avanzando con las operaciones de búsqueda y rescate poco a poco con los recursos disponibles. Así, es difícil», subrayó Nitendike. El líder de la sociedad civil lamentó que la zona ocupada por el grupo M23, apoyado por el Ejército ruandés, no esté siendo administrada, lo que dificulta la organización de las labores de socorro. AYUDA INTERNACIONAL «La gente viene de todas partes a buscar a sus seres queridos como puede, sin recursos ni equipo», lamentó Nitendike, al tiempo que pidió ayuda internacional para rescatar a los afectados y ayudar a recuperar cuerpos enterrados bajo el lodo y los escombros. Insistió en que «la comunidad internacional debe ayudarnos, ya que estos cuerpos necesitan ser enterrados para prevenir la propagación de enfermedades». Revelo, además, que se ha solicitado la ayuda de la misión de paz de la ONU en RDC (Monusco), aunque «aún no la hemos recibido». En un comunicado, el Gobierno congoleño ofreció su pésame a las familias de las víctimas y denunció un «sistema organizado de saqueo y explotación ilegal» de recursos naturales que atribuyó al M23. El Ejecutivo recordó que, antes de que los rebeldes tomaran el control de la zona, el Gobierno la había clasificado como «roja». Una clasificación que «impone la prohibición de toda actividad de explotación y comercialización de sustancias minerales, incluida la minería artesanal. Por lo tanto, las actividades de excavación que se llevan a cabo en este emplazamiento constituyen una violación flagrante de la ley y no respetan ninguna norma de seguridad», especificó el Gobierno en su comunicado. En respuesta a las acusaciones del Ejecutivo, la Alianza Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), coalición que lidera el M23, señaló que, «en lugar de politizar una tragedia profundamente humana en Rubaya, causada por condiciones climáticas excepcionales, el régimen debería asumir la responsabilidad de sus reiterados fracasos» en la regulación del sector minero. Los accidentes mineros son frecuentes en el país, donde muchas minas se explotan de manera artesanal y sin seguir las medidas de seguridad necesarias, además de que, en muchos casos, están operadas por grupos armados. Varias zonas del país africano son ricas en minerales como el coltán, fundamentales para la industria tecnológica en la fabricación de teléfonos móviles. Rubaya, bajo control rebelde desde abril de 2024, alberga una de las concesiones de coltán más ricas del mundo, con una producción estimada por Naciones Unidas en casi 120 toneladas mensuales, destinadas principalmente a la exportación a la vecina Ruanda. DESASTRE HISTÓRICO El accidente registrado en la República Democrática del Congo se ha convertido en el peor desastre minero en más de medio siglo. Hay que remontarse hasta 1963, cuando la explosión de la mina Mitsui Miike en Japón causó 458 muertos por polvo de carbón. El más grave del que se tiene constancia tuvo lugar en la mina de Benxihu, en China, donde una explosión de gas y polvo de carbón causó 1.549 muertos en 1942, cuando las autoridades japonesas que entonces controlaban el territorio cerraron la ventilación para apagar el incendio. En Europa, el siniestro con más víctimas registrado en este sector tuvo lugar en el Estado francés, en la mina Courrière, donde una explosión de polvo de carbón provocó en 1906 la muerte de un total de 1.099 mineros. SIN RECURSOSEl presidente de la sociedad civil de Masisi, donde tuvo lugar el accidente, lamentó que «la gente viene de todas partes a buscar a sus seres queridos como puede, sin recursos ni equipo», por lo que pidió ayuda internacional para las tareas de rescate.