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Irán anuncia «iniciativas reales» para «un acuerdo justo» con EEUU

El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, llegó a la segunda ronda de negociaciones con EEUU en Ginebra con «iniciativas reales» sobre el nivel de enriquecimiento de uranio para llegar a un acuerdo con EEUU, pero exigió a Washington honestidad para hablar sobre levantamiento de las sanciones. EEUU respondió con escepticismo.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi (d), con el director de la AIEA, Rafael Grossi (i). (MINISTERIO DE EXTERIORESDE IRÁN | AFP)

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, llegó a la nueva ronda de negociaciones con EEUU con propuestas concretas sobre el programa nuclear iraní. «He venido a Ginebra con iniciativas reales para alcanzar un acuerdo justo y equilibrado. Lo que absolutamente no está en la agenda: rendirse ante las amenazas», afirmó. Quiso enfatizar su intención de llegar a un acuerdo subrayando que llevaba con él un «equipo completo, político, legal, económico y técnico».

Su viceministro, Majid Takht Ravanchi, subrayó que si EEUU adelantó que su país está dispuesto a estudiar la dilución del uranio enriquecido al 60% siempre que Washington sea «honesto» y «también entable conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones». Este porcentaje está lejos del 90% necesario para fabricar una bomba, pero es muy superior al 3,67% al que accedió Teherán en el pacto de 2015 que EEUU rompió.

Ravanchi, eso sí, descartó cualquier discusión sobre el enriquecimiento cero o sobre la limitación del programa de misiles balísticos, como exige el presidente de EEUU, Donald Trump, y su socio Israel.

Por su parte, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, mostró escepticismo al asegurar que «no es fácil» alcanzar un acuerdo porque Irán está gobernado por «clérigos chiítas radicales» que toman decisiones en función de la teología, y no por cálculos geopolíticos.

Pero el régimen teocrático conoce el verdadero interés de Trump en cualquier diálogo y sabe apelar a tácticas negociadoras más comunes, como la posibilidad de obtener beneficios económicos. «Para garantizar que un acuerdo sea sostenible, EEUU debe beneficiarse de sectores económicos iraníes de alto rendimiento y de retorno rápido», afirmó el viceministro de Exteriores y miembro del equipo negociador, Hamid Ganbari. Apuntó a los sectores petrolero y minero como posibles intereses estadounidenses, e incluso a la posible compra de aviones de EEUU por parte de Irán.

El Gobierno iraní estima que a la vista del primer contacto en Omán, a principios de mes, «podemos concluir que la posición americana sobre la cuestión nuclear iraní se ha vuelto más realista».

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, admitió que la negociación se da en un contexto de total desconfianza y recelo. «Contamos con experiencias previas y no estamos autorizados, de ninguna manera, a olvidar estas experiencias ni por un momento», afirmó.

Trump ha amenazado repetidamente con una intervención militar y ya bombardeó las instalaciones nucleares iraníes en medio de una negociación, el pasado enero.

El mismo viernes amenazó a Teherán con consecuencias «traumáticas» e incluso planteó abiertamente la posibilidad de derrocar al Gobierno.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, interviene también, dispuesto a sabotear el acuerdo a la mínima oportunidad. Exige que Irán abandone todo el uranio enriquecido hasta ahora, renuncie a cualquier capacidad de enriquecimiento, desmantele todo su programa atómico y limite a 300 kilómetros el alcance de sus misiles balísticos.