26 FéV. 2026 EDITORIALA Hora de poner fin a la barra libre turística {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} El consejero de Turismo, Comercio y Consumo de Lakua, Javier Hurtado, presentó ayer el anteproyecto de Ley de Turismo con el que el Gobierno de Gasteiz trata de hacer frente a la creciente preocupación social por los efectos que el turismo desmedido está teniendo sobre determinados lugares masificados, en forma de encarecimiento desorbitado de la vivienda, pérdida de tejidos comerciales de proximidad y debilitamiento de redes comunitarias locales, entre otros. Lo primero que cabe destacar es que la nueva norma viene a sustituir a la aprobada en 2016. Una década es muy poco tiempo para una ley, por mucho que sea un sector en constante transformación y crecimiento. La ambición legislativa debe acompañar cualquier intento regulador en sectores importantes de la economía como el turismo, que en 2024 supuso un 6,8% del PIB de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. La nueva iniciativa viene a aplicar el Reglamento Europeo de alquileres de corta duración, e incorpora medidas para proteger el maltrecho derecho a la vivienda, como son la prohibición de abrir nuevas viviendas turísticas en zonas tensionadas, la necesidad de renovar las licencias cada cinco años o la imposibilidad de establecer viviendas turísticas en VPO o similares. Asimismo, se anuncia un endurecimiento de los requisitos y sanciones a las plataformas a través de las cuales se publicitan muchos alojamientos turísticos. La música con la que Hurtado presentó la Ley, a la que hay que sumar la tasa turística en camino -ayer mencionó 2027 como fecha de implantación-, suena bien y responde a una demanda social explícita para poner coto a la barra libre con la que el sector turístico ha operado en muchos lugares. Eso sí, las medidas que anuncia la ley necesitan recursos para aplicarse. Lakua asegura que la norma mejorará los protocolos de inspección y endurecerá el régimen sancionador, algo que solo el tiempo confirmará. El creciente peso de un sector no justifica patentes de corso, tampoco en cuanto a la precariedad laboral de sus trabajadoras se refiere. El turismo puede ser importante, pero deja de ser un motor económico si se lleva por delante las condiciones de vida de la población local.