27 FéV. 2026 DE REOJO El derecho bíblico Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} El sentido de la oportunidad de Antonio Tejero es incuestionable. Morirse el día en que es protagonista absoluto en todas las franjas horarias de los medios de comunicación audiovisuales y portada en todos los medios escritos, en papel o en la nube, es un gran acto de servicio a su «¡Viva España, coño!». 93 años vivió con tricornio, bigote y pistola en mano. Deja un gran legado de franquismo irredento. La Guardia Civil le debe un monumento. O dos, si son pequeños. No obstante, a mí me mantiene el espíritu inhiesto las declaraciones del embajador de EEUU en Israel que se refiere a un supuesto derecho bíblico que ampara a Israel para hacerse con todos los territorios que le plazca conquistar en Oriente Medio. Al ser un pueblo elegido por su dios, tienen barra libre. No hay más que hablar. Por lo tanto, aplicando su derecho bíblico, pueden venir y solicitar poner bajo su custodia las calles del casco viejo de Gasteiz porque fueron habitadas durante siglos por judíos zapateros o cuchilleros. Y así hasta el infinito. Dan miedo estos bárbaros sionistas con poderes representativos. Interesante saber algo que nos identifica, que nos explica, que nos hace más íntegros en nuestra relación con la naturaleza y nuestros ancestros: acaban de descubrir en un estudio realizado a chimpancés unos grados de alcohol en sangre significativos. Lo logran a través de las frutas muy maduras y fermentadas. Cosa que se debe ligar con los conventos y monasterios donde se hacían esos mejunjes que conectaba con los dioses. En épocas de escasez el alcohol proporcionaba calorías a los desarrapados. ¿Será también un derecho bíblico?