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AZKEN PUNTUA

Diccionario del asco


Hay palabras que me dan mucho asco. Casi nunca por lo que significan. Sino por lo que han dejado de significar. Eso sí, depende de quién las pronuncie, porque ahí está el contenido o la carencia. Lo cierto es que demasiado a menudo me veo diciendo adiós a conceptos que me explicaron y me abrieron horizontes, porque lo que vinieron a decir se ha vaciado. El lenguaje no muere de viejo. Se roba, se privatiza, se hace marca, se vende y se muere. Muere de uso estratégico. Casi siempre la verdad muere de capitalismo. Otras dan asco desde que nacen, porque vienen a nombrar bonito lo más vergonzoso, injusto y áspero.

Revolución. Autocuidado. Resiliencia. Comunidad. Deseo. Arte. Empoderamiento.

Que las palabras no nombren conflictos. Que los disfracen, que nos volvamos a quedar sin voz.

Nadie explota a nadie. Se manejan tensiones.

Nadie miente. Construye relato.

Aquí no se tortura.

Todas las opiniones son respetables. Me explota la cabeza. Gestionar. Vibrar. Telonero. Promo. Artista invitado. Escuela concertada. Música electrónica, eficiencia, colaboración, protocolo, Guardia Civil, hype, capital humano, evento, marca personal. Estatuto. conciliación. Festival. Caché. Evento. Producto. Target. Pelotazo. Sold out.

Como vuelva a oír a un puto manager más hablando de números y bandas me inmolo en la puerta del BEC. Todo es promo, impacto. Golpe de efecto. «Esto es más que un concierto». ¿Un concierto ya no es suficiente? Si no lo es, igual es que no estamos hablando de música.

Perdonadme la soberbia. Quien esté libre de asco que tire la primera piedra. Yo siempre tiro la piedra pero nunca escondo la mano, asumo que escupir al cielo tenga sus consecuencias. Lo que pasa es que las palabras son lo primero y lo último que tenemos y ver cómo se nos escapan me araña el cuerpo. Nos roban el lenguaje. Sin lenguaje honesto no hay conflicto, ni justicia ni verdad. Solo marketing. Revictimización. Artefacto desarticulado.

Pero queda la resistencia, siempre queda quien grita y resignifica. En vosotras creo. En vuestras manos de aullido mi esperanza y mis letras.