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ALAVÉS

El ejercicio de resistencia albiazul no puede con la efectividad blanca

Con una defensa de cinco, el equipo gasteiztarra aguantó muy bien la primera media hora, hasta que Mbappé abrió el marcador con algo de fortuna. Vinicius sentenció en el 50, aunque el Alavés terminó acechando la portería de Lunin hasta marcar en el 93.

El alavesista Ángel Pérez intenta frenar a Mbappé, autor del 1-0. (AFP7 | EUROPA PRESS)

El Deportivo Alavés llegaba al Santiago Bernabéu necesitado de puntos para alejar la zona de descenso. Pero en frente estaba otro equipo que ya de por sí es complicado, y más si cabe si también tiene cosas que demostrar ante su afición. Con la eliminación de Champions y la Liga prácticamente esfumada, a los blancos no les quedaba otra que intentar demostrar un buen nivel y juego ante los pitidos de sus aficionados.

Y en eso el Alavés estuvo bien, porque no dejó al equipo madridista jugar a gusto. Quique Sánchez Flores se decantó por una línea de cinco, con Ángel Pérez y Yusi de carrileros.

El técnico madrileño conoce muy bien al Real Madrid y un ejercicio de resistencia podría ser efectivo ante el equipo blanco. Y lo cierto es que la estrategia del Alavés le salió de maravilla al inicio del encuentro. Si todos pensaban que los albiazules habían llegado a Madrid solo a defender, estaban muy equivocados. Ya para el minuto 2, un pase largo de Antonio Blanco llegó a Ángel Pérez, que le ganó la batalla a Carreras, y el centro del carrilero llegó a Lucas Boyé, pero su disparo lo taponaron los defensas. Eso sí, el Madrid se hizo rápidamente con el balón.

A pesar de ello, al Madrid más le convenía no despistarse. Y es que en el minuto 29, de nuevo por el costado derecho del Alavés donde Carreras sufría demasiado, el centro de Ángel Pérez no la pudo bloquear Lunin, aunque la jugada quedó en nada.

En la siguiente jugada llegó el golpe... de suerte para los blancos y de mala suerte para los albiazules. El disparo de Mbappé desde fuera del área acabó en gol tras tocar en un defensa del Alavés y despistar al guardameta Sivera.

Ahí comenzó el vendaval del Madrid, aunque el meta babazorro se lució para evitar el 2-0. Al filo del descanso, Militao envió el balón al larguero. Fue un golpeo tan raro, que el defensa tuvo que ser sustituido por Rudiger al hacerse daño en la rodilla.

En los seis minutos de añadido, el Alavés tuvo dos ocasiones en la botas de Toni Martínez, pero su primer remate se fue al poste y después en el rechace atajó Lunin.

DEL 2-0 A ACECHAR A LUNIN

La segunda parte no comenzó bien para los intereses albiazules. A los tres minutos Sivera se tuvo que estirar para detener un cabezazo de Tchouameni y en el 50 Vinicius no perdonó con su disparo lejano (2-0).

Los dos técnicos comenzaron sus bailes de cambios y lo cierto es que los de Quique Sánchez Flores surtieron efecto, porque el Deportivo Alavés acechó a Lunin hasta que Toni Martínez en el 93 desvió de tacón a gol un disparo de un compañero. Sin embargo, no fue suficiente y todo el trabajo realizado en el templo madrileño no tuvo su recompensa.



La resaca de la Real, a prueba ante el Getafe

Anoeta vivirá hoy la guinda de las celebraciones por el título copero en los momentos previos al duelo contra el Getafe (20.00). Los azulones, que marchan solo un punto por debajo de los blanquiazules, harán el protocolario pasillo mientras se vive el tercer capítulo de comunión masiva entre jugadores y afición.

Tras la vorágine de los últimos días, es imposible saber qué jugadores elegirá Matarazzo para arrancar el choque. Remiro será fijo bajo palos y Brais no tuvo minutos en La Cartuja. Otros como Kubo, Marín o Gorrotxategi no jugaron todo el partido y tienen en teoría más opciones. Por el contrario, jugadores como Oyarzabal o Aramburu terminaron tiesos y tuvieron que ser sustituidos. No están en la lista ni Guedes ni Sergio Gómez (sancionado). Regresa Zakharyan y se mantiene el potrillo Aguirre.

Sea como fuere, la Real tiene la temporada más que cumplida, con el billete para la Europa League en el bolsillo. Quedan siete partidos para jugarlos sin presión y la quinta plaza podría dar el pase a la Champions, que no sea por no intentarlo. I. INTZIARTE