GARA Euskal Herriko egunkaria

Encuentros de cine


Esta semana se realizaba la primera asamblea para la constitución de la Academia del Cine Vasco. Entre los y las profesionales del sector se venía hablando sobre la creación de la Academia desde hace mucho tiempo, pero aún no se había reunido la suficiente energía como para ser creada. El proceso es ilusionante, pero complejo; requiere consensos, tiempo, trabajo y recursos. En Euskal Herria, como en cualquier lugar del mundo, existe talento creativo y profesionales que lo desarrollan. El cine en el que se mueven estos talentos ha mutado hacia un presente cargado de posibilidades que sortean las tormentas de los monopolios de las grandes corporaciones en todas las fases de creación y difusión. Quizá, sobre todas ellas, la más preocupante pueda ser la de la exhibición, el momento en el que una película llega hasta el público. Este momento crucial está marcado por el tipo de producción y las posibilidades de acceso a las salas. Las cinematografías “pequeñas” e independientes, las cinematografías realizadas en lenguas minorizadas como el euskara o dirigidas por mujeres, son las que mayores dificultades atraviesan. Para abrir ventanas y difundir otro tipo de cine, para reconocer y estimular talentos, provocar controversias o hacernos reír y soñar, algunas personas pensamos que juntas podemos abrir caminos y la Academia es uno de esos senderos de confluencia por descubrir.