13 MAI 2026 Inclusivo Carlos GIL ZAMORA Analista cultural {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Al grupo irundarra Ezezagunok le acaban de conceder el Max de Teatro Aficionado 2026 y se destaca que se le reconoce la gran labor realizada en el teatro inclusivo, o dicho en las palabras de la organización premiadora, por su trayectoria en la integración de las personas con discapacidad y sus casi dos décadas como cantera de intérpretes y nuevos públicos. Una labor que mezcla lo cultural y lo social y que se coloca en un ámbito de teatro utilitario en el mejor sentido por lo que se le dota de otros valores más allá de los específicos como una de las artes en vivo primordial. Desde hace tiempo hay un movimiento universal en el que creadores, gestores, educadores se han dedicado a poner en valor las artes escénicas interpretadas por personas con alguna dificultad motora o síquica. En el ámbito de la danza en Euskadi hemos tenido proyectos muy significativos desde hace décadas. La concienciación de la sociedad sobre estos asuntos ha hecho que por ley o por voluntad muchas salas de teatro están preparadas para que asistan personas con alguna dificultad como público, pero lo más extraño es encontrar que esas salas estén adecuadas para que los intérpretes con esos problemas puedan llegar al escenario de manera simple. Es necesario pensar en esto de manera inmediata y buscar con urgencia y solvencia soluciones arquitectónicas para que así suceda. Inclusivo, debe ser inclusivo, sin peros ni excepción alguna.