04 AOÛT 2026 DESINFORMACIÓN Y FALSAS NARRATIVAS De Ceuta a los incendios, confusión y mentira en redes Crisis migratorias como la de Ceuta o desastres como los incendios que han arrasado cientos de miles de hectáreas en el sur de Europa son el caldo de cultivo perfecto para la propagación de bulos que siembran desconfianza, desvían la atención o alimentan discursos xenófobos. Afinar la mirada es un buen punto de partida. Una mujer apoyada sobre una valla coronada por concertinas aguarda del lado marroquí el regreso de familiares que habían cruzado a Ceuta. (Abdel MAJID BZIOUAT | AFP) Cristina ALONSO PASCUALC. A. P.C. A. P.Natalia SANGUINO - Lucero MÉNDEZSebastián LOZADA Agustín BAGNASCO - Cristina ALONSO PASCUALLucía DÍAZ {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La alarma social que genera una crisis migratoria o un incendio devastador no surge por generación espontánea. Responde a una estrategia en la que convergen los intereses políticos de agitadores que buscan rentabilizar el malestar, plataformas digitales cuyos algoritmos premian el amarillismo para aumentar el tráfico y redes organizadas de desinformación. Señalar al migrante, achacar las catástrofes a conspiraciones o desacreditar el trabajo de los profesionales permite construir un chivo expiatorio rápido que evita debates incómodos sobre la gestión del territorio, los medios de extinción o las causas reales de la emergencia. El trabajo de fact-checking del equipo de AFP Factual permite desgranar la manipulación detrás de estas narrativas. «Un desastre apela a emociones y la emoción es lo que nos lleva muchas veces al lado oscuro de la desinformación, con buena intención o con mala intención», opina Alexandre López Borrull, profesor de Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación en la Universitat Oberta de Catalunya. Para Eva Cataño, investigadora de la Fundación Centro de Estudios Andaluces, situaciones como los incendios «son un contexto perfecto para que circule desinformación: generan preocupación, mucha atención mediática y una necesidad inmediata de encontrar explicaciones». En ese tipo de tragedias, surgen mensajes «muy contundentes» y que señalan a un único responsable, pese a ser «fenómenos bastante complejos». Para acceder a una información veraz durante este tipo de catástrofes, una de las claves es «desconfiar de las explicaciones excesivamente simples para problemas complejos» e informarse mediante fuentes «institucionales, científicas y académicas». «Compartir contenidos sin contrastar puede contribuir a aumentar la confusión en momentos delicados», aconseja la experta. LA FALSA INVASIÓN DE CEUTA Un vídeo de una multitud descendiendo de un monte circuló asegurando que eran marroquíes «invadiendo» Ceuta. AFP Factual contactó con el autor, un periodista turco, quien confirmó que la secuencia, grabada en junio, correspondía a un festival religioso en Turquía. La desinformación recurrió en este caso a imágenes lejanas para generar psicosis. EL MITO DE LA AGENDA 2030 Además de alimentar relatos xenófobos en torno a lo ocurrido en Ceuta, los bulos circularon de forma abundante a raíz de los incendios que han calcinado cientos de miles de hectáreas en el sur de Europa. Se afirmó, por ejemplo, que la Agenda 2030 prohíbe limpiar bosques. Sin embargo, este marco internacional no es una ley y aboga por la gestión sostenible. Además, en el Estado español, la Ley de Montes obliga explícitamente a propietarios y administraciones a realizar tareas de desbroce y prevención. ¿ACTOR O BOMBERO? El descrédito profesional marcó la conversación. Un canal de desinformación acusó a un bombero entrevistado en televisión de ser un militante de Podemos «disfrazado». Aunque figuró en las listas en 2019, su brigada (BRIF de Tabuyo) confirmó a los verificadores que trabaja en incendios desde 2009, acreditando más de una década de servicio técnico antes de su puntual incursión política. ¿PIROMANÍA POLICIAL? Ni tan siquiera la Guardia Civil se ha librado de los bulos ultras, que acusaban al cuerpo de provocar los incendios en Madrid en base a un vídeo viral. Sin embargo, las imágenes difundidas corresponden a una quema controlada realizada en 2024 por una empresa de EEUU. Diversos expertos recordaron que el fuego técnico es una herramienta habitual y legal para eliminar matorral seco y frenar el avance de frentes incontrolados. VÍDEOS DE ARGELIA EN ÁVILA Buscando proyectar una imagen de abandono institucional, se viralizó a vecinos apagando llamas con ramas en Ávila bajo el lema «el pueblo salva al pueblo». El análisis de las voces y el cotejo con agencias situaron los hechos en Bordj Okhriss (Argelia), donde los residentes tuvieron que recurrir a medios improvisados ante la virulencia de los incendios en el norte de África. VEHÍCULO DE COMBUSTIÓN Para alimentar el escepticismo energético, se difundió que el incendio de San Martín de Valdeiglesias (Madrid) se inició por la explosión de un coche eléctrico. Sin embargo, el registro de la DGT y la Guardia Civil confirmaron a los verificadores que la matrícula del vehículo calcinado pertenecía a un modelo de combustión tradicional con distintivo C. EL BULO DEL 96% Para obviar el clima, se viralizó que la UE atribuía el 96% de los fuegos a pirómanos. Factual aclaró que el informe alude a la «acción humana», categoría que engloba negligencias y accidentes. Los incendios causados con intencionalidad criminal representan un porcentaje muy inferior al difundido por los bulos.