21 AOÛT 2026 CRISIS CLIMÁTICA Los incendios quemarán un 39% más de superficie forestal en Europa Las altas temperaturas, la sequía y el viento de este verano han convertido los bosques europeos en un terreno especialmente vulnerable al fuego, pero el problema podría agravarse en las próximas décadas. Un nuevo estudio advierte de que los incendios podrían quemar hasta un 39% más de superficie al año. Incendio forestal en las Peñas de Riglos. (INFOAR | EUROPA PRESS) GARA IRUÑEA {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Las sucesivas olas de calor que han asfixiado a Europa durante este verano han traído consigo desastres naturales extremos, entre ellos, olas de calor marinas y terrestres, sequías que han arrasado con las cosechas e incendios forestales. Este año la época estival ha estado caracterizada por el incremento de las condiciones meteorológicas cálidas, secas y ventosas. Estas condiciones han favorecido la creación de pequeños incendios que, debido a diversos factores, se han terminado transformando en infiernos incontrolables. En consecuencia, las llamas han calcinado miles de hectáreas de la superficie forestal del continente europeo, un suceso que se prevé que aumente a lo largo de las próximas décadas. Así lo han asegurado en un artículo de investigación publicado en Global Change Biology, una revista científica especializada en el cambio medioambiental. Los investigadores que han realizado y redactado el estudio ‘Futuras proyecciones de la zona quemada en Europa destacan la importancia de la acción humana’ afirman que en caso de no tomarse medidas, a finales del siglo los incendios forestales quemarán, en el mejor de los casos, un 39% más de superficie anualmente, en comparación con la actualidad. Los científicos atribuyen el aumento de los incendios forestales tanto al incremento de las temperaturas, como a la intensificación de las condiciones meteorológicas propicias para el fuego, a causa del «cambio climático antropogénico», esto es, favorecido por las decisiones y acciones realizadas por el ser humano. Sin embargo, aseguran que la dinámica actual de los voraces incendios forestales no solo está determinada por las condiciones meteorológicas derivadas del cambio climático, sino también por una compleja interacción entre el clima, la vegetación y las actividades humanas. Según explican en el propio informe de la investigación, siglos de actividad humana han transformado significativamente los paisajes, influyendo en la frecuencia, la intensidad y los patrones de los incendios forestales. De este modo, los cambios en la vegetación, el abandono de tierras y la acumulación de combustible, son justamente algunos de los factores principales que desencadenan los devastadores e incontrolables incendios forestales de la actualidad. DOS POSIBLES ESCENARIOS A la hora de realizar el estudio, los expertos han tenido en cuenta todas estas variables y han utilizado dos modelos de incendios para «simular la futura superficie quemada en dos trayectorias socioeconómicas y de concentración de gases de efecto invernadero». Dicho de otra forma, han podido hacer una predicción de la superficie que llegaría a quemarse en dos futuros posibles diferentes. En el escenario optimista, en el que el calentamiento global se limita a 1,8 °C, cuatro décimas por encima del nivel actual, algunas regiones mostraron aumentos moderados en las condiciones meteorológicas propicias para los incendios, mientras que otras experimentaron pocos cambios. En cambio, en el escenario pesimista el calentamiento global alcanzaría los 3,6 °C, por encima de los niveles preindustriales. En ese modelo los científicos hallaron un empeoramiento constante de las condiciones meteorológicas propicias para los incendios en «prácticamente toda Europa». Por lo que la superficie quemada casi se triplicaría. No obstante, el estudio revela que en caso de hacerse mejoras en la gestión de incendios, podrían moderarse los aumentos más de un 70 %. Los científicos están seguros de que podría disminuirse el porcentaje, ya que a pesar de unas condiciones meteorológicas cada vez más favorables para los incendios forestales, la superficie quemada ha disminuido en varias regiones durante las últimas décadas. Atribuyen este logro a las intervenciones humanas, tales como la mejora en la prevención y extinción de incendios, los cambios en la cobertura del suelo y la gestión cambiante del territorio. MEJORA DE LA GESTIÓN Así lo aseguró Maik Billing, investigador de ecosistemas del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) y autor principal del estudio, al señalar que «las inversiones en la gestión de incendios podrían ayudar hasta cierto punto», aunque apuntó que «si seguimos una trayectoria de altas emisiones, seguiremos observando fuertes aumentos en la superficie quemada». Los científicos prevén que las políticas actuales provoquen un calentamiento global de unos 2,6°C para finales de l siglo XXI, por lo que en caso de seguir como hasta ahora y no reforzar las medidas para prevenir y extinguir incendios se espera que la superficie de territorio forestal quemada cada año vaya aumentando de manera progresiva. Billing destacó la importancia de gestionar los incendios, pero sobre todo de frenar el cambio climático y, para ello, «la gestión del fuego no puede sustituir a la mitigación del cambio climático». Eso mismo trasladan en las conclusiones del artículo de investigación, señalando que es probable que «unas condiciones meteorológicas cada vez más propicias para incendios extremos superen la capacidad de mitigación de la gestión de incendios». A través de ello, los investigadores han puesto de relieve que para reducir el riesgo futuro de incendios forestales imparables «la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo son estrategias complementarias, y no intercambiables». MEJORASPese a condiciones meteorológicas cada vez más favorables para los incendios, la superficie quemada ha disminuido en varias zonas en las últimas décadas. Los científicos lo atribuyen a la mejora en prevención y extinción, a cambios en la cobertura del suelo y la gestión del territorio. MITIGACIÓNLos investigadores han puesto de relieve que para reducir el riesgo futuro de incendios forestales imparables «la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo son estrategias complementarias, y no intercambiables».