19 SEPT. 2026 KLIK Robotaxis en el laboratorio de Austin (AFP) GARA {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Pedir un coche desde el teléfono, verlo llegar sin un conductor y llegar a destino sin intercambiar una sola palabra es una experiencia cada vez más común en Austin, capital de Texas, convertida en una de las zonas de prueba de los vehículos autónomos en EEUU. Son unos 400 de seis compañías en distintas fases de prueba o despliegue. Desde junio de 2025, el diario ‘‘Austin American Statesman’’ ha contabilizado más de 180 accidentes. Uno de los más grandes problemas es la falta de regulación en la ciudad sobre la tecnología -la ley no lo permite- y de transparencia de las empresas.