07 OCT. 2026 DE REOJO Las ventajas de ser guapo Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Según estudios transversales de facultades verticales de universidades circulares, si eres un asesino guapo, recibes mejores condenas. Es más, puedes generar en una parte de la sociedad una cierta admiración y te piden matrimonio o algo singular. Sucede más en un país donde les gobierna un Ubú que esta condenado por asuntos graves, que aseguró en campaña electoral que si salía a la Quinta Avenida y le pega un tiro a un ciudadano no le pasaría nada y ganaría igual las elecciones. Y en mi concepto de belleza, en términos compensatorios, hoy, no es que sea guapo, aunque mirando su historial televisivo podía considerarse, en su momento, un buen partido. Me perdonen los guapos, los feos y los anodinos, pero ver a Pedro Sánchez tanto tiempo en los canales de televisión declarando ante la prensa y contestando preguntas, con ese aplomo que lo hace y sin fruncir el ceño ni gesticular de manera aspersiva, me ha llevado al título y a sus consecuencias, porque en comunicación política, sobre todo en campaña electoral, la belleza, los retoques en las fotos, los maquillajes y tiros de las cámaras en televisión forman parte del discurso político electoral de manera indirecta. Es por eso y por tener rincones de mi memoria que de vez en cuando limpio, me encantaría saber algo más del encuentro belga entre Arnaldo Otegi y Carles Puigdemont. ¿De qué hablaron? ¿Sabía Otegi la jugada del voto no a los decretos? En fin, posiblemente cuando ustedes lean esto estará Puigdemont paseando por Catalunya gracias a la amnistía que pagó Sánchez. Se podrían citar los tres a tomar unos zuritos.