08 OCT. 2026 UN PLAN PERFECTO Lo mismo de siempre Gaizka IZAGIRRE HERNANI {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} La familia Benetón”, “Padre no hay más que uno”, “El casoplón”… Podría enumerar infinidad de películas producidas en el Estado español en las que, pese a que las premisas son totalmente diferentes, todas parecen haber pasado por el mismo control de calidad: comedias populares, caras conocidas en el elenco, algún reclamo reconocible y, como ingrediente secreto, un guion desastroso, una falta de personalidad alarmante y esa sensación de estar viendo la misma película una y otra vez, solo que con las ideas reutilizadas, trituradas y mezcladas en la misma batidora sucia de hace años. “Un plan perfecto” es una más de esa mediocre selección. Una familia al borde del desastre económico descubre un túnel que conecta su casa con un banco y decide utilizarlo para intentar solucionar sus problemas. Hay material de sobra para construir una comedia de atracos, jugar con el absurdo y, con un poco de suerte, conseguir que el espectador se ría algo más que por compromiso. Pero no. La película se limita a coger piezas de aquí y de allá del manual de la comedia española contemporánea y ensamblarlas con la esperanza de que, por algún misterioso fenómeno cinematográfico, el resultado se parezca a una película. Tenemos la familia disfuncional, los problemas económicos, los personajes caricaturescos, los conflictos domésticos, los malentendidos y los actores cómicos interpretándose a sí mismos. Les reconozco que hay algún gag eficaz, algún momento de comedia física y alguna situación que consigue arrancar una (muy) mínima sonrisa. Todo se resume a lo mismo de siempre. Es decir, las mismas caras, los mismos tics, los mismos personajes, los mismos chistes y la misma batidora. Es difícil hacer una película de atracos aburrida, ¿verdad? Pues esta lo es.