09 OCT. 2026 DE REOJO Sin resuello Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Los hechos: murió Maricarmen Abascal en el hospital donde estaba ingresada desde su desahucio. Nadie lo esperaba. Llegó la noticia como llegan los calambres y dejó señales en los cuerpos y las almas de la ciudadanía más empática y consciente de que algo no funciona y que necesita diagnóstico y medicación inmediata. Hay pena, rabia, ganas de actuar personal y colectivamente para que esta situación en Madrid y los dos suicidios por desahucios acaecidos en la provincia de Barcelona, de Olga y de Felipe, un zapatero al que le dejaron sin su pequeño local donde se ganaba la vida, termine de una vez por todas. Llegamos sin resuello, pero aquí estamos sin dudar. Las reacciones de la extrema derecha española bicéfala son horrorosas, impías, terroríficas, negando hasta un minuto de silencio allá donde tienen mayoría absoluta, sea una asamblea, un ayuntamiento o el propio Senado. ¿Por qué esta maldad y desprecio a la vida y el respeto a la muerte? No sé si tienen miedo a que estos sucesos les pase factura en las próximas elecciones. Hay que plantearse si, si después de una transición ejemplar, otra modélica y una tercera transición etérea, dadas las circunstancias actuales, el deterioro democrático, la espuma reaccionaria, la pérdida de una esperanza de futuro mejor en estas claves políticas, ¿no sería el momento oportuno de plantearse la ruptura con el régimen dictatorial? Sí, sí, en las urnas. Pero con propuestas de regeneración de los mandos militares y policiales, pasar por la lavandería democrática a las togas y tratar a los bancos como lo que son: usureros. Para empezar por algo.