16 OCT. 2026 ACTO ULTRA EN IRUÑEA El acto fallido de vito Quiles provoca cargas y heridos El agitador ultra Vito Quiles apenas pudo hablar diez minutos en la plaza Yamaguchi, ante medio centenar de seguidores y blindado por la Policía española, mientras centenares de antifascistas llegados desde Alde Zaharra protestaban en el parque. Las cargas policiales dejaron heridos y al menos un detenido. Un hombre con gas pimienta en la cabeza intenta interponerse entre los jóvenes y los policías que cargaban contra ellos. (Iñigo URIZ- Jagoba MANTEROLA | FOKU) Ibai AZPARREN-Aritz INTXUSTA {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} El acto fallido de Vito Quiles previsto para ayer en Iruñea desembocó en incidentes entre antifascistas y los policías que custodiaban la plaza de Yamaguchi, adonde fue redirigido el agitador ultraderechista y que se encuentra a más de dos kilómetros del centro de la ciudad. Quiles apareció con cuarenta minutos de retraso, habló menos de diez minutos ante apenas medio centenar de seguidores de extrema derecha y tuvo que abandonar la plaza bajo custodia policial y rodeado de sus escoltas. Previamente, en Alde Zaharra se llevaron a cabo dos manifestaciones de protesta. Una de ellas comenzó a las 17.30 en la Plaza del Castillo con lemas como “Vito cagón” y “Euskal Herrian faxismoari ez”. Allí señalaron que «Vito Quiles ha tenido que irse a una esquina y rodeado de policía», algo que, añadieron, «solo puede hacer el pueblo» y «aquí estamos estudiantes, trabajadoras, pensionistas, feministas, disidentes...», agregaron. Media hora antes había convocado GKS Iruñerria bajo el lema “Faxismoaren aurrean, klase batasuna!”. En este caso, la movilización comenzó en la Plaza de la Compañía y recorrió las calles de Alde Zaharra. Según GKS, el «fascismo se normaliza en las calles gracias a figuras como Quiles», por lo que subrayaron la necesidad de que prevalezca «una respuesta antifascista frente a los mensajes clasistas, racistas y supremacistas que difunden». LLEGADA A YAMAGUCHI Al término de las protestas, centenares de personas partieron desde Alde Zaharra hasta la plaza Yamaguchi. Varias furgonas de la Policía española se activaron, pero era tarde. Solo les sirvió para improvisar un torpe intento de contención a la altura de Antoniutti, que los manifestantes esquivaron cruzando por la Taconera. Ya en Yamaguchi, un mando policial reconocía que las los congregados «se habían desperdigado» por el parque, frente a la plaza donde estaba previsto el acto de Vito Quiles, y que era difícil contenerlos. La noticia de que un grupo numeroso de antifascistas iba hacia Yamaguchi derivó en un efecto llamada, arrastrando a más personas que habían tomado parte en las protestas hacia esa zona. Tras el cordón policial y frente a menos de cincuenta ultraderechistas que esperaban al agitador de extrema derecha, exhibieron una pancarta que rezaba “Faxistak alde hemendik” entre ikurriñas y banderas rojas. Los agentes se desplazaban de un punto a otro para mantener separados a los centenares de antifascistas del parque y a los pocos ultraderechistas de la plaza. Entre ambos grupos se cruzaron insultos. La tensión fue en aumento y, finalmente, la Policía española cargó contra quienes protestaban por el acto de Quiles, pero también la Policía Foral, que participó como refuerzo en el dispositivo. Por su parte, los antifascistas lanzaron piedras y botellas y volcaron contenedores, cortando así el tráfico. Los agentes también emplearon gas lacrimógeno y gas pimienta, y una de las balas de foam alcanzó en la cabeza a una persona, que tuvo que ser trasladada al hospital. Asimismo, una unidad de DYA Navarra atendió a varias personas con heridas de diversa consideración, según confirmó a GARA, que tuvo constancia además de una detención por parte de la Policía española. DISCURSO EXPRÉS A pesar de los disturbios, Quiles apareció en el lugar previsto sobre las 18.40, es decir, 40 minutos más tarde de la hora prevista. En un discurso que no duró ni diez minutos, animó a los presentes a corear “yo soy español” e insistió en que «Navarra es más España que nunca y siempre lo será», mientras se oían de fondo los disparos de las bocachas. Quiles, rodeado de su escolta personal, señaló que «la culpa de que hoy podamos estar aquí solo unos pocos» es de los que «siembran el terror» y de los «filoetarras», mientras que, prosiguió, «nosotros estamos orgullosos de nuestra historia y de nuestra patria». Mientras los manifestantes coreaban “Pedro Sánchez, hijo de puta”, el agitador ultraderechista remarcó que en las elecciones del 29 de noviembre «les vamos a mandar al vertedero de la historia». La presencia de seguidores de este agitador de extrema derecha resultó escasa. Había alrededor de 50 personas en una plaza que les quedó grande. Entre ellos, jóvenes con rojigualdas a la espalda y camisetas de la selección española. Un asistente lucía la gorra de los Tercios y otro se envolvió en la cruz de Borgoña, con la cara tapada. Así, un par de asistentes exhibieron pancartas en las que se leía “Fascista el que te silencia” y “Libertad de expresión’. Tras el breve y fallido acto, Quiles y su escolta personal trataron de marcharse del lugar, pero fueron detenidos por los agentes de la Policía española, que les indicaron que salir por donde pretendían no era posible, debido a la presencia de múltiples contenedores volcados. Finalmente, el agitador de extrema derecha abandonó la plaza bajo custodia policial. La duración total del acto apenas alcanzó el cuarto de hora y, tras su marcha, los incidentes continuaron, si bien poco a poco los manifestantes se fueron dispersando por las calles de Iruñea. SEGUNDA VISITA Quiles, un agitador famoso en redes por sus performances ultraderechistas, tenía previsto regresar ayer a Iruñea tras fracasar en octubre del año pasado. La convocatoria lanzada en redes sociales activó a los movimientos sociales de la ciudad, que llamaron a mostrar su repulsa llenando la Plaza del Castillo, lugar escogido por el influencer para su acto. en el marco de una gira por todo el Estado bajo el lema “Mafia o Patria”. Desde el Gobierno de Nafarroa se rechazaron «los discursos y actitudes de odio y polarización de Quiles», que consideró «alejados de los valores de respeto y convivencia que comparte la inmensa mayoría de la sociedad navarra». Del mismo modo, condenó «de forma rotunda cualquier respuesta violenta». Quiles, famoso por sus vídeos provocadores, ya intentó realizar un acto político en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Navarra, pero fue repudiado por la dirección del centro del Opus Dei. El propio agitador desconvocó este acto de hace un año difundiendo que se había interceptado un autobús que venía desde Bilbo y se habían encontrado en él varios cuchillos, extremo que fue desmentido por la Delegación del Gobierno. Sin embargo, el solo aviso de su llegada bastó para movilizar a cientos de antifascistas, y la protesta derivó en incidentes sin gravedad. Varios meses después, en junio, la Policía española detuvo sin orden judicial a 28 jóvenes, acusados de desórdenes públicos y atentado contra la autoridad. Medio centenar de seguidores, una gorra de los Tercios y una cruz de Borgoña. El acto del agitador no llenó ni la plaza y no duró más de quince minutos