24 OCT. 2026 KOLABORAZIOA La irresponsabilidad de Educación provoca explotación Yolanda FORMOSO ANTIZAR {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Soy cocinera del Departamento de Educación, trabajo en un centro educativo público. Mis funciones son preparar los 150 menús diarios, atender las alergias e intolerancias, que en nuestro caso son siete dietas diferentes que implican a veinte alumnos de los 151, para los cuales hacemos seis menús diferentes. Somos responsables del buen estado de los alimentos, teniendo que cumplir estrictamente con la seguridad alimentaria, así como el adecuado mantenimiento diario de la vajilla mediante el fregado de 300 platos, 150 vasos, cubiertos, utensilios como ollas industriales, hornos industriales, sartén industrial, ollas y material necesario de emplatado (fuentes, bateas, cazos, etc.). Mantenimiento diario del comedor, limpiando mesas, bancos, suelo, armarios... Para ello somos dos personas con un total de contrato de catorce horas diarias (siete cada una). Pero las horas necesarias para el buen funcionamiento de todo este engranaje son de diecinueve horas diarias, siendo en nuestro caso de una falta de una persona de cinco horas diarias. Todas estas condiciones están recogidas en convenio laboral suscrito entre los sindicatos representativos y el Departamento de Educación hace apenas un año. Pero, y a pesar del convenio de aplicación, llevamos desde el 1 de septiembre trabajando por encima de ratios, dando como consecuencia la dificultad de atender con la calidad que necesita el servicio de comedor y causando situaciones de fatiga física así como psicológica por estar trabajando a destajo. Denuncio que esta situación se está manteniendo en el tiempo de forma voluntaria por parte del Departamento de Educación, ya que no es una situación coyuntural, sino que se va instaurando como estructural a lo largo de los sucesivos cursos, atrasando la contratación de ayuda año tras año. Es una situación ya insostenible y que, de alargarse aún más, puede provocar el aumento de bajas médicas. Solicito que se respete el acuerdo laboral suscrito y que se atiendan, con responsabilidad, las necesidades de cada centro educativo que se encuentre en esta misma situación, que no son pocos. A pesar del convenio de aplicación, llevamos desde el 1 de septiembre trabajando por encima de ratios