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HEMEROTEKA

Hacia nuevos escenarios: Escocia, Catalunya, Euskadi...


(...) la diplomacia e inteligencia del Estado británico acelera su intensa actividad descalificadora de la independencia de Escocia. (...)

En esta misma línea (pero como no podía ser de otra manera, a la española) la precipitada torpeza del gobierno español, los partidos antisecesión catalana y su respaldo mediático, simplifican y ridiculizan mensajes y consecuencias. Así, las perlas del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, mencionando una hipotética suspensión de pagos y la inminente quiebra de una Catalunya independiente (...) ni son propias de un gobernador (...). Parecería llegada la hora de tomarse el asunto en serio y reconocer la fuerza de la desafección Catalunya-España y la búsqueda de nuevas alternativas. Confiar, una vez más, en la pared mayoritaria de un Congreso y una mayoría absoluta que puede imponer sin convencer, no parece la mejor opción de futuro.

Perlas de palabra y actitud como las anteriores, solamente superadas por las sesudas afirmaciones filtradas desde fuentes del ministerio de Economía y el Banco de España: «La independencia de Catalunya obligará a la Caixa y al Sabadell a marcharse de Catalunya ya que la mayor parte de su negocio depende de España». Imaginamos que los dos principales bancos insignia españoles (BBVA y Banco Santander) estarán preparando su salida de España y no por la secesión vasca o cántabra sino porque, desde hace años, sus negocios principales están en América Latina. Serán necesarios argumentos un poco más serios para disuadir a los -secesionistas-.

En definitiva, tres procesos, realidades y aspiraciones distintos. Todos ellos en marcha. Cada uno de ellos jugará su propio partido, enmarcado en reglas distintas. (...) Sin embargo, todos tenemos mucho que aprender de los demás. Como siempre, no se trata de copiar pero sí de aprender, mitigar errores y facilitar escenarios y procesos de decisión.

Desde una observación optimista y positivista, en nuestro caso, parece que no nos vendría nada mal preparar nuestro propio White Paper a la escocesa ó, a cierta distancia, a la catalana. Mucho más que un documento-paraguas para una dinámica compleja que nos acercará, en cada momento, a una opción diferente al estado actual de las cosas.

(...)Preparemos nuestro propio camino y construyamos, con rigor, el espacio viable y confortable que queramos. Solo así seremos capaces de garantizar la libre decisión necesaria en el momento oportuno.