24 MAR. 2014 «La Voz Kids» y el dilema del horario infantil El gran éxito de audiencia que ha logrado Mediaset con la publicitada final de «La Voz Kids» ha sacado a relucir nuevamente un tema que siempre genera polémica, el horario infantil y la conveniencia de emitir productos de estas características en franjas que rebasan la medianoche. Koldo LANDALUZE DONOSTIA A pesar de los constantes avisos y multas que reciben las cadenas de televisión, parece que ello no hace mella en unos programadores excesivamente preocupados por sacar el mayor rédito posible a sus productos en su empeño por acaparar las mayores cotas de audiencia. Sin entrar a valorar todo aquello que transmiten iniciativas en las que los niños focalizan todo el interés de un producto que primero fue diseñado para ser protagonizado por adultos, grupos como Mediaset se han colocado en el punto de mira tras haber incluido producciones como «La que se avecina» en horario infantil. Poco o nada se puede discutir en un mundo televisivo gobernado por la dictadura del share y discusiones sobre la conveniencia o no de incluir programas protagonizados por niños a altas horas de la noche, pueden resultar infructuosas si nos atenemos a lo que nos descubren los fríos datos numéricos: Más de medio millón de menores -con edades comprendidas entre 4 y 12 años- ven la televisión a partir de las diez de la noche. En el caso de «La Voz Kids», su tramo horario alcanzó la 1.30 de la madrugada lo que no evitó que lograra seducir a 4.835.000 espectadores. El horario fijado para este espacio no es gratuito ya que se sabe que entre las 22.00 y la 1.30 de la madrugada, hay más de 589.000 menores sentados ante el televisor. Un computo global relacionado con este concurso revela que a lo largo de sus seis entregas, contó con el respaldo de una media de 5.153.000 televidentes, de los cuáles 261.000 eran menores. Lo acontecido con «La Voz Kids» no es un caso aislado, diversos estudios elaborados por asociaciones de telespectadores han señalado lo inadecuado que resulta emitir este tipo de contenidos en unas horas que deberían ser reservadas para el sueño y han denunciado que se fomente la emisión de programas que como en el caso de «Aguila Roja», «Mira quien baila» o «El hormiguero», seducen a los más jóvenes en en franjas horarias que rebasan las 22.00 horas.