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Dolorosa derrota en Málaga

Así no se maravilla a nadie

La debilidad en el rebote y el alarmante apagón de jugadores como Nocioni hace que Unicaja se pasee.


UNICAJA 83

LABORAL KUTXA BASKONIA 64

Según Sergio Scariolo, las escasas ocasiones en las que Laboral Kutxa Baskonia ha contado con estabilidad en el plantel y tiempo para preparar los partidos, el juego ha conseguido «maravillar» a Europa. Cierto que los gasteiztarras llegaban a Málaga después de superar los 100 puntos en tres partidos, y con un objetivo claro como batir a Unicaja y acechar la quinta plaza. Por eso viajó directamente desde Estambul a Málaga, con el añadido de Hamilton. Pero ayer la realidad golpeó al Baskonia, y lo tumbó. Los de Scariolo siguen séptimos, pero empatados con Joventut y Cajasol, a los que supera solo por el basket average.

Aun así, Causeur lideraba el gran arranque baskonista, que se encontraba ganando por 4-10. Sin embargo, Unicaja apretó las clavijas en defensa, y adiós. Los de Joan Plaza sufren en ataque estático, y más cuando Toolson está bien defendido -mérito de Causeur otra vez-, pero entonces aprieta atrás para poder correr y carga el rebote. Ayer volvió a hacerlo, y desarboló a un Laboral Kutxa Baskonia en el que nadie salvo el escolta francés y San Emeterio -a ratos- dio la cara. Con todo, al descanso los gasteiztarras solo perdían 39-31.

Parciales demoledores

Heurtel asumió que además de pasar debe tirar, y tras el receso mantuvo a Unicaja a raya con ocho puntos casi seguidos. Por desgracia, a partir del 51-42, se le agotó el gas y Unicaja, con Calloway en vena, lograba un parcial de 10-0 para romper el partido. Para más inri, los malagueños arreglaban la espesura de su ataque a base de cazar rebotes ofensivos -18, por 17 rebotes defensivos del Baskonia-.

El partido lo terminaría de decidir Kuzminskas al inicio del cuarto final, liderando un parcial de 8-3, y abusando del mal momento de Nocioni. Después de probar mil soluciones como una defensa en zona, Scariolo solo encontraba la tecla en la garra de Causeur, pero sin un ataque colectivo fluido. Hasta Pleiss, habitualmente concentrado, solo maquilló sus números. Así no se maravilla a nadie.

«Hemos estado un nivel por debajo en agresividad»

Scariolo habló largo y tendido, pero lo resumió todo en una frase. «Hemos estado siempre un nivel por debajo de ellos en dureza sobre la cancha. Ahí ha estado tres cuartas partes del partido. Hay que dar mérito a Unicaja por el esfuerzo que ha hecho, y nosotros, tras unos cuantos buenos partidos, debemos volver con los pies en el suelo y aprender», declaró.

El técnico añadía que «aunque su defensa nos ha impedido tener fluidez, tampoco hemos tenido ninguna paciencia». Por eso, admitía que «ha sido un paso atrás. Pero les decía a los jugadores que esto no puede venir seguido de más pasos atrás. Hay que ser lúcidos en la autocrítica y trabajar para estar en el siguiente partido, igual que no hemos estado en este». A. G.