06 AVR. 2014 HEMEROTEKA El funeral de Estado por Adolfo Suárez Salvador López Arnal 2014/4/2 REBELIÓN ¿Es razonable, justo, admisible poliéticamente, entrado en razón, legal incluso, que un Estado que afirma ser no confesional en su Constitución despida con honores institucionales y de gran boato a un antiguo presidente de gobierno con una ceremonia rancio-nacional-católica, presidida por el representante más reaccionario de la derecha extrema nacional-católica, alguien que conseguiría ubicar al cardenal Tarancón en su izquierda más extrema y que permite por otra parte un paralelismo más que aceptable con aquel inolvidable cardenal de apellido Goma y con acento abierto? ¿Qué hacía allí un Jefe de Estado de un Reino borbónico que dice ser respetuoso de la Constitución (...)? ¿Y sus familiares y herederos? ¿Qué hacía allí el actual presidente de Gobierno y 1939 representantes institucionales más, incluido el president de la Generalitat de Catalunya? (...) ¿Y el denominado jefe de la oposición? ¿A qué oposición representa? ¿Va en serio o no va en serio la aconfesionalidad del Estado? ¿Es una broma, todo era una broma? Vale, de acuerdo. Lo habíamos pillado pero teníamos alguna duda.