10 MAI 2014 El anisakis no representa un peligro para la salud si se cocina bien el pescado Fuentes del propio Gobierno de Gasteiz y el director de la Unidad de Investigación Marina de Azti restaron importancia a la presencia de anisakis en las capturas de anchoa. Lorenzo Motos destacó que este parásito no representa un peligro siempre que se atiendan una serie de recomendaciones básicas, como la de cocinar bien el pescado o congelarlo durante 24 horas. A su parecer, no existe ningún problema, por lo que «no debería haber habido esta alarma». Ion SALGADO El Gobierno de Gasteiz matizó ayer la alarma generada por el Departamento de Salud, que este jueves alertó de la presencia de anisakis en las capturas de anchoa en un porcentaje «muy importante». Según detallaron fuentes del Gabinete jeltzale consultadas por «Berria», la presencia de este parásito en la anchoa y en otros pescados representa un fenómeno «habitual» que se repite anualmente. En la misma línea, el director de la Unidad de Investigación Marina de Azti, Lorenzo Motos, indicó que no hay motivos para la alarma en relación a la presencia de anisakis en la anchoa del Cantábrico. En declaraciones a Radio Euskadi recogidas por Europa Press, Motos defendió el consumo de este alimento e indicó que, aunque existe un grado elevado de parasitación, este no debería representar una amenaza para la salud de las personas siempre que se sigan una serie de recomendaciones. «Hay que quitar la ventresca, hay que quitar las vísceras y hay que mantener refrigerado el pescado», subrayó el científico, que aprovechó su intervención en el ente público para alertar de que si se quiere comer el pescado crudo o marinado el pescado, hay que congelarlo durante al menos 24 horas. «Si se siguen estas recomendaciones no hay ningún problema», destacó tras reiterar que «no debería haber habido esta alarma». Las recomendaciones citadas por Motos también se recogen en el comunicado emitido ayer por el Departamento de Salud, que advirtió de que el anisakis es un contaminante «natural y habitual» de los pescados marinos y cefalópodos. Un parásito «relativamente frecuente en los pescados frescos», que suele encontrarse en las vísceras de los mismos y que se neutraliza con una preparación y un tratamiento culinario adecuado. Así, Lakua recomienda vender y adquirir pescado preferiblemente eviscerado y, en su defecto, eliminar las vísceras lo antes posible. Además, aconseja cocinarlo, de forma que se alcance una temperatura superior o igual a los 60 grados centígrados en el interior de la pieza. Respecto a las opciones de preparación culinaria, sugiere abrir el pescado para poder hacerlo al horno, a la brasa o a la plancha. Al igual que el responsable de Hazi, el Departamento de Salud también propone congelar el pescado durante un día para reducir los riesgos de anisakiosis. Sin embargo, el Ejecutivo rechaza la ingesta de pescado no cocinado. «En ningún caso se debe de consumir crudo o marinado», remarcó tras anunciar que continuará realizando una vigilancia permanente tanto en los mercados de abastos como en los establecimientos de restauración para verificar que se toman las medidas adecuadas. El Gobierno de Gasteiz, que alertó de la presencia de anisakkis tras detectar varios casos compatibles con Anisakiosis en Bizkaia y Gipuzkoa, manifestó que la situación generada por el hallazgo de anisakis «no es óbice para que el consumo de pescado siga formando parte de una dieta equilibrada y variada». Los casos detectados no revisten gravedad y la mayoría de las personas afectadas han sido dadas de alta. Lakua recalcó ayer que todos los casos registrados han sido a causa de «un consumo de anchoa con una preparación incorrecta». Efectos adversos En cuanto a los peligros del anisakis, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) explica en su web que la ingesta de este parásito puede producir molestias estomacales leves o muy graves. «Si consumimos pescado contaminado con anisakis vivo, que no ha sido desactivado por congelación o tratamiento térmico, puede intentar colonizarnos y eso produce molestias estomacales que pueden ser leves y pasar desapercibidas o bastante graves en algunos casos», señalan. Además, recuerda que algunas personas son alérgicas a ciertos componentes del anisakis, lo cual hace que se pueda producir una reacción alérgica leve, con picores y otras molestas, o severa. «Pero esto no debe quitarnos las ganas de consumir pescado, puesto que eliminarlo es relativamente fácil», añade la OCU, que repite los consejos propuestos por el Departamento de Salud. Cabe señalar que, según datos publicados por la agencia Efe en marzo de 2013, la infección por anisakis presenta en un 10% de los casos un cuadro de trastornos intestinales. De estos casos un 1% deriva en manifestaciones alérgicas. Los síntomas digestivos más comunes causados por la presencia del parásito en el estomago o el intestino de las personas afectadas por el mismo son náuseas, vómitos y dolor abdominal de diferente localización en función del punto en que penetra el anisakis. Vísceras al mar. Según la OCU, la práctica de eviscerar los pescados en alta mar y arrojar las vísceras al agua ha provocado que el grado de infestación en algunas zonas sea muy alto, ya que al arrojar las vísceras contaminadas se propaga la infección.