25 MAI 2014 Slow TV, cuando el televisor detuvo las manecillas del reloj La televisión pública noruega, NRK, ha subvertido las normas catódicas relacionadas con el frenesí con una fórmula exitosa, la Slow TV. Su nuevo gran éxito en internet y televisión ha sido una especie de «Gran Hermano» dedicado a los pájaros, «Piip-show». Koldo LANDALUZE DONOSTIA En la actualidad, tendemos a relacionar el término tiempo con la prisa y, tal y como nos descubrió el gran Cronopio Julio Cortázar, relacionamos al ser humano con una especie de frenesí deambulante o con un simple objeto regalado en el cumpleaños del reloj. La televisión, tildada de espejo social, nos devuelve el reflejo de un televidente que plasma en su televisor su propia conducta errática e inquieta a golpe de zapping. Pero las viejas teorías que definen a buena parte de los telespectadores como nómadas del mando a distancia que son incapaces de mantener su atención más de cinco minutos en un mismo canal han sido rebatidas por una fórmula llegada desde Noruega, la Slow TV. En 2009 la NRK -televisión pública de Noruega- subvirtió las normas de la prisa y la televisión estridente con una revolucionaria decisión, transmitió un viaje en tren desde Oslo hasta Bergen y su paso por túneles oscuros, montañas nevadas y neblinosos valles. Al igual que el viaje, este espacio duró siete horas y recibió el respaldo de más de un millón de televidentes. Es decir, más del 20% de la población noruega recibió con agrado esta nueva apuesta catódica. Esta primera experiencia fue denominada Slow TV (televisión lenta) y se ha convertido en toda una referencia en este país. Dos años después de aquel viaje en tren, la NKR bordeó el riesgo extremo con una retransmisión de 18 horas dedicadas por completo a salmones que nadaban a contracorriente. Visto que el asunto funcionó, la siguiente intentona se saldó con las 100 horas que captaron las jugadas del gran maestro noruego de ajedrez, Magnus Carlsen. Tal y como dictan los tiempos actuales, la Slow TV se ha amoldado a las redes sociales y a través de ellas se ha retransmitido la «National Firewood Night», un evento de 12 horas de duración que mostraba leña siendo cortada y quemada. Uno de los episodios más recordados se convirtió en todo un evento en Noruega y traspasó sus fronteras para abrir nuevos cauces creativos, la retransmisión de una singladura a bordo de un barco. Pero, probablemente, la experiencia Slow TV más sorprendente tuvo lugar con la emisión, durante cerca de nueve horas, de una enconada discusión mantenida por un grupo de ancianas que discutían acerca de las calidades de diversos tejidos. La NRK ha vuelto a sorprender a sus espectadores con una nueva iniciativa, «Piip-show». Catorce horas de emisión, desde las 06.00 hasta las 20.00 horas, de un a especie de «Gran Hermano» protagonizado por pájaros. En este programa que ya ha propiciado infinidad de comentarios en las redes sociales, se pudo ver a un grupo de aves compartiendo comida y socializándose ante las cámaras.