GARA Euskal Herriko egunkaria

Nada de acrobacias en la cama


Nuestros jugadores son inmunes al sexo y al dinero», sentenció el técnico de Alemania Oriental en el Mundial´74, Georg Buschner. Luis Felipe Scolari, seleccionador de Brasil, ha dicho en los días previos al Mundial que teme por las lesiones de los jugadores debido a las «acrobacias» realizadas durante el sexo. Y es que el seleccionador de la verdeamarelha ha aceptado que «los jugadores pueden tener sexo durante el Mundial», aunque dio a entender que tendrán que controlar sus hábitos. «Por lo general, el sexo se hace de un modo equilibrado, pero a algunos les gusta hacer acrobacias. Pondremos límites e inspeccionaremos a los jugadores», fue lo más que dijo. Durante la celebración de la Copa del mundo de 1958 en Suecia, el jovencito Pelé mantuvo un breve romance con una joven sueca llamada Ilena. El colombiano Carlos el Pibe Valderrama asegura que «si hubiéramos tenido sexo en los Mundiales, nos habría ido mejor» y coincide con Felipao en que «no hay que ponerse a hacer `el salto del Tequendama' ni `la montaña rusa' ni ninguna vaina rara. Hay que hacerlo tranquilo, fresco, sin inventar poses». Mundial y sexo. Inevitable referirse a ello. El esquiador alemán Ronny Ackermann aseguró haber ganado una medalla de plata olímpica gracias a una abstinencia sexual que duró... ¡389 días! El seleccionador mexicano Herrera ya ha avisado de que «si un jugador no puede aguantar un mes o veinte días sin tener relaciones sexuales, entonces no está preparado para ser un profesional». No estaría de acuerdo con él Carlos Bilardo, seleccionador argentino, campeón del mundo de 1986 y subcampeón en 1990, que discrepaba sobre «que los jugadores no tengan relaciones sexuales antes de los partidos. Mientras que las mujeres sean las que estén arriba todo estará bien», vino a explayarse en su filosofía de que «el desgaste lo haga siempre la mujer y no el futbolista». Eran los tiempos en que las esposas de algunos jugadores argentinos en Italia´90 viajaban detrás del autobús de la selección. Y es que ya lo decía el gran Eduardo Galeano, que el gol es el orgasmo del fútbol, aunque de momento nos conformaremos con contemplar a Andrés Iniesta, que «es como un sueño erótico: cuando juega, siempre quieres que siga un poco más, que no acabe», que diría el técnico argentino Claudio Borghi.