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Duodécima etapa | Talansky no tomó la salida y De la Cruz abandonó con una fractura de clavícula al caerse cuando estaba fugado

Kristoff agradece la ausencia de Greipel y Kittel y bate a Sagan

Los principales sprinters, menos el del Giant, superaron los puertos y una caída dejó al del Lotto fuera del sprint ganado por el noruego.


Alexander Kristoff logró ayer en Saint Étienne la victoria en la duodécima etapa del Tour al imponerse en el sprint de un grupo de sesenta corredores en el que entraron casi todos los mejores sprinters menos Kittel y Greipel y en el que Peter Sagan tuvo que conformarse con su cuarto segundo puesto.

Giant quiso jugar ayer la baza de Degenkolb y trabajó en cabeza del pelotón a costa de descolgar a Kittel en el penúltimo de los puertos de Tercera que presentaba la etapa. Y Greipel se quedó sin opciones al verse implicado en los últimos kilómetros en un caída de la que culpó a Sylvain Chavanel.

En ausencia de los dos alemanes que se habían impuesto en los cuatro sprints masivos del pelotón, Cannondale apareció en los últimos kilómetros para preparar la llegada de Peter Sagan, que eligió la rueda de Kristoff para lograr su primer triunfo, pero sin poder discutir en ningún momento la superioridad del noruego del Katusha.

Kristoff lograba así a los 27 años su primera victoria en una gran vuelta y la novena de la temporada de su confirmación, ya que además ha ganado la Milán San Remo. Hasta este año era un velocista que se limitaba a hacer puestos cuando se enfrentaba con los mejores del pelotón y que vencía sprints en pruebas menores con poca oposición, pero ayer fue capaz de batir a Sagan, Démare, Albasini, Navardauskas y Trentin, que fue descalificado por cerrar en la llegada a John Degenkolb.

Ganó el que menos trabajó

Como tantas veces, ganó el que menos trabajó. Fueron Giant y Europcar los que asumieron la responsabilidad de perseguir a la fuga del día formada por Langeveld (Garmin), Rast (Trek), Clarke (Orica), De la Cruz (NetApp) y Vachon (Bretagne), que se marcharon en el kilómetro 10 y llegaron a tener una máxima ventaja de cinco minutos.

De la Cruz, que disputó los puntos de la montaña, se cayó y arrastró a Langeveld. El catalán intentó continuar la marcha, pero tuvo que abandonar con una fractura de clavícula derecha en su debut en la prueba. Su baja se unía a la registrada en la salida, en la que Andrew Talansky no se presentó tras evitar el fuera de control el día anterior.

Langeveld consiguió volver a una fuga en la que Vachon y Rast perdieron contacto en los quince kilómetros de subida del penúltimo puerto de la jornada. En el último Clarke dejó a Langeveld y en la bajada aguantó la llegada de los Europcar Quemeneur y Gautier sin poder ofrecerles un relevo. Se limitó a seguir su rueda para asegurarse el premio de la combatividad.

Giant y Lotto se encargaron de anular la fuga a seis kilómetros de meta y luego entró Cannondale sin poder evitar que Sagan sucumbiera ante Kristoff.

Primera etapa alpina con final en el alto de Chamrousse

La carrera entra hoy en los Alpes con una decimotercera etapa en la que los corredores saldrán de Saint Étienne y deberán superar 197,5 kilómetros y tres puertos. El primero, de Tercera, el col de la Croix de Montvieux, se corona en el kilómetro 24 tras ocho de subida al 4.1% de media y en él debería consolidarse una escapada en la que intentarán entrar los dos corredores que pelean por la montaña, Joaquim Rodríguez y Thomas Voeckler, y buenos escaladores que esperarán tener el permiso del pelotón.

Los dos puertos duros llegarán en la parte final. A 45 de meta se corona Palaquit (1ª), 14,1 kilómetros al 6,1%, pero que presenta cuatro al menos con el 10,4%. La meta estará situada en Chamrousse (HC), tras 18,2 kilómetros al 7.3% de media. Lo más duro está al inicio con dos kilómetros por encima del 11%. Joseba ITURRIA