GARA Euskal Herriko egunkaria
Udate

Lo contemporáneo invade el Kursaal

Crear una feria en la que todos y todas encuentren algo de su agrado. Ese ha sido el objetivo de la I Feria Internacional de Arte Contemporáneo que hasta el próximo lunes acoge el Kursaal donostiarra. La muestra cuenta con obras de 300 artistas, repartidos en 37 galerías, que trabajan con diversas técnicas y materiales, muchos de ellos conocidos por todos como Joaquín Sorolla o Jorge Oteiza, y otros emergentes a los que, según los organizadores, «hemos querido ofrecer un espacio en el que puedan ir creciendo».


Menchu Gal, Joaquín Sorolla, Nestor Basterretxea, Iñigo Manterola, Gordillo, Joan Miró, Jose Luis Zumeta, Eduardo Arroyo, Jorge Oteiza, Trini Miguelarena, Manolo Valdés, Natividad Navalón, Iñigo Aristegui, Javier Sagarzazu, Marcos Tamargo, Eduardo Chillida... Un total de 300 artistas exponen de la mano de 37 galerías -8 de Euskal Herria, una de Corea del Sur y otra de París- en la I Feria Internacional de Arte Contemporáneo DonostiArtean, que hasta el próximo lunes acoge el Kursaal de Donostia.

«La feria tiene tanto obra clásica como esculturas, hay también galerías como el Arteztu de aquí de Donostia, proyectos interesantes como los de ADN, obra pictórica, fotografía, grabados, encuadernaciones, libros de artista, catálogos... Un poco de todo», adelantó Francisco Porto, responsable de prensa. Y es que, una vez que se baja al sótano del Kursaal, se abren frente al visitante infinidad de propuestas mediante las que el espectador -durante un tiempo mínimo recomendado de dos horas-, puede observar, curiosear, preguntar a los galeristas e, incluso, llevarse a casa una de las obras; desde cuadros y esculturas valoradas en cifras astronómicas, hasta pequeñas litografías y obras en otros soportes, al alcance del bolsillo de casi todos.

La muestra exhibe trabajos de artistas consagrados como Chillida o Sorolla, pero también obras de creadores emergentes que, según Juan Martínez, galerista de Cervantes6 y coordinador de la feria, necesitan un empujón: «Hemos querido que tengan su espacio y vayan creciendo, estar un poco más abiertos a lo que nos puedan aportar». Respecto a las obras a destacar, Martínez se inclinó por el trabajo de Natividad Navalón -de la artista valenciana es el bolso gigante que da la bienvenida al visitante-, los grabados de Marta Petite o el trabajo del fotógrafo García de Marina, entre otros. «García de Marina es bastante conceptual, hace suya la obra y esta va creciendo», opinó, mostrando uno de sus trabajos en el que una bola del mundo, postrada al revés, va perdiendo tierra: «Es también onírica; el mundo está al revés y la Tierra se está cayendo».

Preguntado por el arranque de la feria, Martínez comentó que la afluencia de gente es «como para estar contentos», opinó que autóctonos y turistas acuden por igual a la feria y aseguró que la gran diferencia frente a otras muestras es que la gente se toma su tiempo para preguntar e interesarse por las obras: «Quieren que les asesores y te preguntan por qué es algo bueno... En el caso de la fotografía, por ejemplo, les pregunto: `¿Qué estás mirando, una fotografía o una obra de arte?'. Si es fotografía, pues no les puedo decir mucho. Para verla como obra de arte hay que pararse, mirarla de otra forma, y, sobre todo, sentirla. Una obra siempre tiene que transmitir algo y si tú pasas ante una obra de arte y no sientes nada, no digo que sea mala, pero no es para ti».

Al recorrer el espacio expositivo, los galeristas se muestran dispuestos -y encantados- de atender a los visitantes, como es el caso de los madrileños Draft Inn. De su exposición, nos recomendaron las «pinturas emocionantes» de Jose Luis Resines, las esculturas de Yolanda Blanco y las fotografías de Oihana Marco: «Ha hecho una propuesta realmente mágica sobre la influencia del tiempo en el cuerpo de la mujer. Te engancha». Desde Lorenart destacaron las obras de Euskal Herria: «Está la irundarra Menchu Gal, la primera mujer que ganó el Premio Nacional de Pintura, luego pintores del Bidasoa como Zubiaurre, el navarro Díaz Olano, el bilbaino Losada, Oteiza... La gente mira mucho por los autores de su tierra y aquí hay mucha tradición y mucho amor sobre todo por la pintura, más que en otras localidades».

En el espacio de la galería Rodrigo Suarranz, de Aranda de Duero, nos atendió uno de los artistas que allí exponen: el asturiano Marcos Tamargo. Vive entre Nueva York, Miami, Kenia y Asturias, e interpreta los paisajes utilizando la pintura y diversos materiales que recoge en los lugares que visita. En algunas de sus obras utiliza el concepto de «doble cuadro». En una esquina del espacio que se le ha otorgado a la galería han acondicionado una especie de sala oscura, al que nos invitó a acceder. De las paredes cuelgan media docena de cuadros que, a oscuras y tras activar las luces led que llevan incorporadas, muestran la obra que llevan debajo. «Es la primera vez que hay dos obras sobre el mismo soporte». La galería también expone la pieza «Sueño y mentira de Franco», de Pablo Picasso, que, según el galerista, sería el trabajo que inspiró el «Guernica». Esta obra, repartida en viñetas, hace referencia al ataque de Franco a la II. República. «Ya en la primera viñeta aparece Franco caracterizado como una especie de boniato; la verdad es que no tiene desperdicio», contó. Para ver la historia viñeta por viñeta, se puede visitar la feria que, como hemos dicho, permanece

Azcona analiza los «abusos» del Opus Dei

Los organizadores calculan que fueron una 2.000 personas las que se acercaron a la inauguración de DonostiArtean y fueron testigos de la performance del iruindarra Abel Azcona, que ayer visitaba la muestra: «Hicimos una especie de exploración en torno al abandono, los maltratos y los abusos sexuales, que en mi caso he sufrido en primera persona, e historias personales de otros. Forma parte de una serie de proyectos que van a acabar en una instalación grande que vamos a hacer en París, Nueva York y Madrid. Van a ser historias reales de gente que ha sufrido abusos y maltrato a lo largo de su historia. Hemos cogido, por ejemplo, treinta historias de personas que han sufrido esos abusos dentro de la cuna del Opus Dei en Iruñea y las hemos reproducido. Ayer lo que hicimos es, a través de la experiencia corporal y trabajando con unos elementos plásticos como pueden ser cuerdas y agujas, ir contando cómo van marcándose las heridas. Mi cuerpo acabó completamente lleno de sangre. Fue una experiencia bastante fuerte de ver -reconoce-, porque había sangre, cuerpos desnudos... Entró muchísima gente y hubo quien tuvo que salir porque no es fácil de ver. Y yo lo entiendo. Para mí sirve mucho como catarsis».

Respecto a la feria, Azcona opinó que el arte contemporáneo debería centrarse más en la crítica social y política: «Me interesa mucho más el arte que revuelve, que remueve. Un Miró o un Chillida tienen una historia política y social brutal, lo que pasa es que a mucha gente no nos interesa saberla». A este respecto, opinó que en DonostiArtean hay trabajos para todos los gustos, para los que «van a ver limoneros y cosas bonitas» y los que buscan algo más. Recomendó las obras de Oteiza, «que me chifla», Chillida, el lápiz de Cervantes, los dibujos de Torrado y la galería de Corea del Sur. A.A.