11 AOûT 2014 UDATE | Donostiako Aste Nagusia. A vista de catalejo Abanicos, trompetas y Doraemon Texto: Jakes PARROU Foto: Gorka RUBIO ARGAZKI PRESS Noche tropical en La Flamenka para empezar. Calor tórrido, del que se pega y no se suelta. Parecía que el cañonazo de Alderdi Eder terminaría de abrir las nubes, pero ¡qué leches!, el torrao duró hasta el amanecer y toda la Parte Vieja parecía una sauna finlandesa. Por no hablar del pestacillo que llegaba hasta esta fina pituitaria marinera desde la zona de La Brecha. Puras flatulencias sanfermineras, para que luego digan de Donosti... Así que hubo que tirar de todo tipo de refrigerios: líquido abundante, pistolas de agua y hasta una españolada auténtica como los abanicos, que fueron el abalorio de moda en el arranque festivo. Eso sí, reivindicativos, que dan más gustito y refrescan mejor. Y si hubieran puesto unos botijos en el puerto, pues tampoco habría estado mal para refrescar el garganchón, porque llegar hasta la barra de La Flamenka era cosa de titanes. Algunos que lo lograron se quedaron ya ahí, atornillados al suelo, dispuestos a no perder la posición en la zona bajo ningún concepto, ya podía llegar la Brigada Móvil o el ala-pivot del GBC, ellos, quietos parados. El puerto hervía desde medianoche, y a las 2.00 ya la cosa echaba humo. Con 3gabe2 se confirmó que cuando hay ganas de juerga la peña baila y canta lo que le echen, igual clásicos reputados (``Txus'' de La Polla, ``Gora Herria'' de Muguruza, ``Lau teilatu'' de Itoiz...) que cancionero euskaldun moderno (``Zu gabe'' de Ze Esatek), o ese entrañable folklore celta que tanto nos pone en la costa vasca (``I'm shipping up to Boston'' de Dropkick Murphys). Bien iba la cosa hasta ahí, pero luego por este ojo de catalejo se vieron otras cosas que sería mejor callar. Porque hoy en el abordaje negaréis como bribones y como bellacas que también os desatásteis con ``La chica ye-yé'', ``Aquí no hay playa'', ``Sufre mamón'' y `«Bandido'', hay que joderse. Y ¿no es menos cierto que en las primeras filas los más animados soltaron patadas voladoras entre punkerras y skatalíticas cuando empezó a sonar ``Doraemon''? En la pasarela sobre el puerto, algunos aitas y amas con cara de preocupación, y unos cuantos aitonas divertidos. Luego, más allá de Portaletas se abrían otros mundos y mundillos, pero de eso ya habrá tiempo de hablar, porque la Aste Nagusia de Donostia otra cosa no, pero variedad, un rato... Y entre los sofocos inevitables, porque Donostia olía a Santiago de Cuba, y los refrigerios exagerados, llegaron los delirios. Uno aseguraba haber visto al dicharachero alcalde bailando tras el cañonazo con la concejala más concejala del PP. Y otro se empeñaba en afirmar que el no menos ilustre diputado general se había marcado un solo de trompeta en la Parte Vieja que ni Louis Armstrong en Nueva Orleans. Será la ingesta excesiva de flipadas del katu kosmikoa... o será verdad, qué me sé yo.