25 NOV. 2014 Arrestan en Granada a tres sacerdotes y un laico por un caso de pederastia El Juzgado de Instrucción número 4 de Granada ordenó la incomunicación de los tres curas y el profesor de Religión detenidos ayer en el marco de una investigación por presuntos abusos sexuales a un menor, quien en agosto recibió la llamada del Papa pidiéndole perdón. GARA La Policía española a tres sacerdotes y un profesor de Religión muy cercano a los prelados en el marco de la investigación sobre supuestos abusos sexuales cometidos en Granada contra al menos un menor. Las detenciones se llevaron a cabo en la provincia de Granada, aunque no precisaron los lugares exactos. Algunas fuentes apuntaron a que los sacerdotes fueron detenidos en una casa parroquial y el cuarto en su domicilio. El subdelegado del Gobierno en Granada, Santiago Pérez, señaló que se trata de la segunda fase de la investigación de la supuesta trama de curas pederastas que dirige el Juzgado de Instrucción 4 de Granada, que mantiene el secreto de sumario sobre las actuaciones. Ayer ordenó la incomunicación de los cuatro arrestados. La causa tiene su origen en la denuncia que un joven de 24 años interpuso en octubre por abusos sexuales ante la Fiscalía tras recibir en agosto pasado una llamada telefónica del papa Francisco, que le pidió perdón en nombre de la Iglesia tras leer el escrito en el que le relató los hechos, ocurridos cuando era menor. Tras la llamada del sumo pontífice, que tuvo un gran eco en los medios, la Fiscalía Superior de Andalucía ordenó a la Fiscalía Provincial de Granada interponer ipso facto denuncia contra todos los afectados. Pérez dijo que hasta el momento por este caso han declarado una docena de personas, en su mayoría testigos de los presuntos abusos sexuales. Reconoció que se trata de un caso «bastante complicado. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, evitó dar más detalles sobre la investigación o el número de denuncias presentadas. «No puedo entrar en la concreción», se limitó a decir. Llamada del Papa. «Quiero pedirte perdón en nombre de toda la Iglesia. Perdona este gravísimo pecado y delito. Ya hay gente trabajando para que todo esto se pueda resolver», le aseguró el Papa al joven que le relató por carta los abusos sufridos. De los muros del Vaticano cuelga un cartel con el lema «no se admiten pederastas».