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Dimite un ministro italiano pero niega nepotismo


El ministro italiano de Obras Públicas, Maurizio Lupi, hizo ayer efectiva ante el Parlamento su dimisión, aunque rechazó las acusaciones de haber utilizado sus influencias para encontrar trabajo a su hijo. «Dejo el Gobierno orgulloso y mirándoos a los ojos. No me tengo que defender de las acusaciones y no es posible borrar en tres días lo que hemos hecho en 22 meses», dijo Lupi. El ministro explicó que su decisión de dimitir responde a su «responsabilidad política» y para «defender a su familia», y rechazó todas las acusaciones de que intentó favorecer a su hijo utilizando su cargo. Lupi había anunciado el jueves que presentaría su dimisión, después de que en estos últimos días se haya publicado el contenido de unas conversaciones telefónicas en las que pedía que se consiguiese un trabajo a su hijo, a cambio de favores.

Según estas escuchas, el ministro telefoneaba, para pedir que recibiese a su hijo, a un asesor del Ministerio, Ercole Incalza, detenido el pasado lunes por estar acusado de formar parte de una trama corrupta en torno a la construcción de varias infraestructuras públicas. Lupi aseguró que las llamadas eran las que haría cualquier padre para presentar a su hijo. También dijo que el empresario Stefano Perotti, otro de los detenidos, era desde hace tiempo un amigo de la familia y que por ello «regaló un reloj Rolex, de un valor de 3.000 euros», al joven que acaba de licenciarse.